El término patente deriva del latín patens, -entis, que originalmente tenía el significado de “estar abierto, o descubierto” (a inspección pública) y de la expresión letras patentes, que eran decretos reales que garantizaban derechos exclusivos a determinados individuos en los negocios.

En América, las primeras patentes para invenciones fueron expedidas en el año 1641 por los gobiernos coloniales y su primera Ley de Patentes data de 1790 pero el gran auge de la inventiva estadounidense comenzó a fines del siglo XIX y principios del XX donde se produjo el aceleramiento de su industrialización. colocándose a a la cabeza del mundo.

En 1849 su Oficina de Patentes y Marcas Registradas se convirtió en una división del Departamento del Interior de los EE.UU. y por ley una patente podía ser otorgada a cualquier persona que inventara o descubriera cualquier arte, máquina, fabricación o composición de materia útil o cualquier mejoramiento nuevo y útil al mismo. Por eso allí las patente se otorgaron para los más curiosos procedimientos

Cada cual tiene el derecho de ser reconocido por sus inventos pero como “cuando el diablo no tiene nada que hacer, mata moscas con el rabo” entre los finales del siglo XIX y principios del XX hubo personas a las que les dio el capricho de patentar las cosas más raras del mundo. Hoy vamos a repasar cinco curiosas patentes registradas en la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos entre finales del siglo XIX y principios del XX

UNO.-1882: Un ataúd con ‘indicador de vida‘ para salvar a una persona accidentalmente enterrada viva.

La tafefobia o tapefobia, es el miedo a ser enterrado vivo y este miedo se intensificó durante el siglo XIX, sobre todo después del descubrimiento en Europa de la Enfermedad del Sueño africana. El miedo de ser enterrado vivo, es una de las fobias más comunes y en los Estados Unidos se convirtió en una obsesión. El miedo a que los signos vitales de una persona en coma o en ” animación suspendida” no fueran detectados dio origen a diversas patentes para evitar esta situación .

La primera de ellas esas fue concedida a Christian Eisenbrandt, de Baltimore, en 1843, y era una tapa de ataúd con un resorte de manera que el movimiento del cuerpo actuaba sobre un sistema de muelles y palancas que provocaban la apertura instantánea de la tapa del ataúd “. Claro que si el muerto resucitaba una vez enterrado poco había que hacer. Por eso Franz Vester de Newark, Nueva Jersey en 1868, modificó la idea con un tubo cuadrado que iba desde el ataúd a la superficie de la tumba, y un cordón, que se colocaba en la mano de la persona colocada en el ataúd unido a una campana y en 1871, se concedió otra patente a Theodore Schroeder y Hermann Wuest, de Hoboken, Nueva Jersey, para un “detector de vida de ataúdes“, que era simplemente una cadena colocada en la mano del cadáver, de la que si se tiraba, sonaba una campana y soltaba un pestillo que abría el ataúd.

Otra idea patentada por Albert Fearnaught, de Indianápolis, en 1882 consistía en una cuerda atada alrededor de la muñeca del cadáver, que al ser tirada, soltaba una bandera roja con un muelle en la superficie para alertar a cualquier espectador de que el enterrado deseaba salir.

Pero había otras personas más ingeniosas y una de ellas fue John Krichbaum de Youngstown, Ohio que el 5 de Diciembre de 1882 patentó un su ataúd con ‘indicador de vida‘ (Patente No 268693 )

Se trataba de un dispositivo extraño donde la persona enterrada viva podía girar un conjunto de asas para mover un dial por encima del suelo. Una barra colocada en las manos del cadáver se extendía hasta la superficie y terminaba en un recinto de vidrio donde había un puntero con unos números que indicaban cualquier movimiento de la persona enterrada. La cubierta permanecía a la vista de las personas que pasaban y Krichbaum menciona que su dispositivo podía utilizarse para “personas que hubiesen sido enterradas bajo la duda de estar en trance“. El mecanismo también permitía un suministro de aire al ataúd para permitir que la persona enterrada respirase.

Desconozco si el invento de Mr. Krichbaum llegó alguna vez a fabricarse porque no he encontrado ninguna referencia publicitaria del mismo, pero me consta que los funerarios americanos suelen estar bastante seguros de que el cadáver que pasa por sus manos ‘no se va a levantar‘ tras haber terminado su trabajo.

DOS.-1889: un artefacto para permitir que una persona volara con alas de pájaro.

Años antes de que los hermanos Wright comenzaran a jugar con sus máquinas voladoras,un tal Reuben Spalding reportó en un periódico de Colorado haber estado usando un traje de pájaro con el que-según él- “hizo varios vuelos exitosos saltando desde edificios y acantilados” y aparentemente vivió para contarlo . Hay que decir que en aquella época ya había personas como el ingeniero alemán Otto Lilienthal que en 1890 estaban volando con éxito utilizando el ala delta como dispositivo y -concretamente- aquel personaje realizó más de 2000 vuelos controlados desde una colina artificial.

Pero Reuben Spalding era más imaginativo y el 5 de Marzo 1889 patentó su “Flying Machine’ (Patente No 398984 ). En aquella patente Spalding nos mostraba un traje de pájaro que usaba un globo para levantarlo. Su máquina voladora llevaba una chaqueta de cuero adaptada al cuerpo del aeronauta por correas que circundaban sus piernas de modo que proporcionasen una unión importante y sustancial de las alas

Hay informes que dicen que aquel traje fue un fracaso y que estaba hecho de seda roja con plumas de pollo y no existe ninguna evidencia que confirme que el señor Spalding volase con este dispositivo pero hay que reconocerle la originalidad de su idea que recuerda un poco al Falcon de “Los Vengadores

TRES-1896: Un dispositivo que levantaba el sombrero cuando el usuario se inclinaba sin necesidad de usar sus manos

No sé si recordaréis aquella sección llamada «Los grandes inventos del TBO» del dibujante Ramón Sabatés en la revista TBO protagonizada por una criaturas llamada profesor Franz de Copenhague, que con su rostro de calavera, cráneo mondo y unas gafas de Rompetechos, cada semana nos brindaba unos extraños inventos alambicadísimos en los que nunca faltaban poleas, correas de transmisión, manivelas y engranajes. Pues bien, existió en la vida real un hombre que lo imito y que pensó que todas las cosas que nos complican un poco la vida podían solucionarse

En la época victoriana se usaban como señal de cortesía el inclinarse y levantar el sombrero como señal de respeto. –Qué agradable verla en esta hermosa tarde, lady Featherstone -diría el caballero de la figura mientras sacudía su sombrero. pero a veces esta costumbre era tremendamente pesada y eso de tener que levantar el sombrero cada vez que alguien pasaba a nuestro lado podía llegar a ser un suplicio ¿Y si teníamos nuestras manos ocupadas llevando paquetes en ese momento?

Por eso un tal James C.Boyle de Spokane, Washington, patentó un “dispositivo de saludo automático” el 10 de Marzo de 1896 para realizar automáticamente aquellos saludos corteses de elevación del sombrero de la cabeza hecho por una persona al inclinarse ( Patente No 556248 ).

El dispositivo se denominaba “Saluting Device” y su inventor lo describía como un ‘dispositivo novedoso para efectuar automáticamente salutaciones corteses por la elevación del sombrero de la cabeza cuando la persona se inclinaba hacia la persona o personas saludadas”. El accionamiento del sombrero se realizaba por un mecanismo sofisticado que no requería el uso de las manos de su propietario.

Se trataba de un curioso sistema con un mecanismo que al inclinar la cabeza hacía que un peso se moviera hacia delante y empujara una varilla hacia atrás que liberaba un perno sobre el que se sustentaba el elemento de elevación. Cuando la persona reanudaba su postura erguida aquel peso oscilaba de nuevo y volvía a su posición normal.

Aunque no tengo noticias de que el señor Boyle se hiciera rico con su invento tengo que reconocer que el profesor Franz de Copenhague no podría haber superado el ingenio de aquel hombre.

CUATRO.- 1908-1911: dos patentes para combatir la masturbación

En la época victoriana se vio a la masturbación casi como la raíz de muchos de los problemas del mundo y varios libros de medicina del siglo XIX la describen como causante directa de locura pasiva y de pérdida del cabello.Algunos textos incluso la consideraban una práctica potencialmente mortal. Por eso se patentaron algunos curiosos dispositivos para evitarla. Vamos a ver dos de ellos

El primero de ellos fue “la armadura sexual” (Sexual Armor) inventada por la enfermera estadounidense Ellen E. Perkins y patentada el 7 de enero de 1908 ( Patente No 875845 ).

Estaba diseñada para ser usada por pacientes de asilo en hombres y mujeres y para prevenir la masturbación. El dibujo muestra el dispositivo aplicado a una persona y como vemos se trataba de una prenda flexible con una entrepierna metálica y una cerradura que impedía la manipulación genital del sujeto que la portaba

El segundo era un dispositivo diseñado por Jonas E. Heyser y patentado el 20 de Junio de 1911 para prevenir que los pacientes de salud mental se masturbasen ( Patente No 995600 ).

Como puede verse era una ‘obra de arte’ en la que el pene y los testículos estaban atrapados dentro de unos los bolsillos metálicos con ranuras para la ventilación y el escape de orina y que hacían imposible una ereccion. Aquellos dispositivos me recuerdan a aquel otro adminículo del siglo XV llamado cinturón de castidad y que consistía en una braga de hierro con púas que el marido imponía a la esposa mientras él se iba a la guerra llevándose la llave para que la mujer estuviera “protegida” y no cayera en la tentación de un escarceo sexual

CINCO: 1910: Un dispositivo para lavar los senos de las mujeres

El francés Alexis Mantelet era un hombre aparentemente obsesionado con los pechos femeninos y la limpieza de los mismos y en 1910 presentó la solicitud de patente de un dispositivos para lavar el seno femenino. Lo llamó “ducha de mama” y consistía en una manguera larga y un grifo, conectada a una caja de alojamiento que contenía “dos o preferiblemente tres anillos de chorros fuertes“. Registró su idea en la Oficina de Patentes de los Estados Unidos ( Patente No 973445 ).

El aparato comprendía dos anillos:uno de ellos formaba la base del aparato y se aplicaba sobre el seno de la muje. El otro anillo, situado a pocos centímetros del primero, era un tubo circular con agujeros a través de los cuales se descargaban los chorros de agua. En la memoria se incluía un dibujo que ilustraba la manera de utilizar aquel aparato y Mantelet afirmaba que “una ducha completa, vigorosa y abundante sobre toda la superficie del pecho da resultados muy deseables” pero 17 años después, había cambiado algunas de sus opiniones y presentó una segunda patente en abril de 1927, porque- según sus propias palabras, los duros chorros de agua de su primer invento producían “un exagerado masaje de las fibras musculares de las glándulas mamarias“, pero aunque ambas patentes le fueron concedidas, aquellas duchas mamarias” de Mantelet nunca llegaron al mercado.

Como veis cinco patentes surrealistas en las que parece que todo vale. Una serie de patentes históricas que nos muestran invenciones ridículas y prueban el que en las postrimerías del siglo XIX había gente con mucho tiempo libre.

Fuente: Dailymail y elaboración propia

http://www.dailymail.co.uk/sciencetech/article-3079732/From-sex-armour-CHICKEN-spectacles-wacky-inventions-never-quite-revealed-19th-century-patents.html

Acerca de mrjaen

La curiosidad es lo que me mueve a escribir

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