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Me gustan los perros y creo más en la frase de que son “animales amigos del hombre” que “animales peligrosos para el mismo“. Por eso el llamar “potencialmente peligrosas” a algunas razas de perros (como se consideran en algunas legislaciones, entre ellas la española) me parece que no es del todo correcto, porque no hay ninguna raza canina que genéticamente esté predispuesta para “atacar al hombre“. En realidad, lo que sucede es que cuando un perro causa daños a terceros “ la culpa suele ser de su propietario“, pero aún así en muchos países se controlan estas razas y sus dueños deben de tener un “seguro de responsabilidad civil” y una “licencia administrativa“, para tenerlas.

Lo más importante para controlar la “agresividad ” de un perro es que su dueño tenga unas aptitudes psicológicas adecuadas para convivir con el animal,. Ningún perro es en sí mismo “peligroso” y la “agresividad” es una conducta natural en ellos , ya que la usan como un mecanismo que les sirve para “regular sus relaciones“. Es decir, que los comportamientos agresivos de los perros se deben a un complejo conjunto de factores ambientales, genéticos y fisiológicos, y los mismos no suelen dirigirse hacia los seres humanos, salvo que el perro tenga “un dueño inestable” que favorezca que esta agresividad se derive hacia los mismos.

Naturalmente, hay determinadas razas de perros que usan más su agresividad para “defender su territorio de los extraños”, pero ningún perro- al contrario de lo que suele creerse- “nace agresivo” ni se se vuelve violento de un día para el otro, sino que, como antes he dicho, “la clave siempre está en el dueño” que es el que propicia el mal comportamiento del animal. Por eso, si hay un ejemplo paradigmático de cómo un perro puede ser entrenado para ser convertido en una “verdadera fiera” ese es el de los perros que fueron usados por las SS en los Campos de Concentración Nazis.

La historia de estos campos se remonta a la época en que Hitler fue nombrado canciller del Reich en Enero de 1933 y este siniestro personaje los implantó en un principio para eliminar a su oposición política. Hitler los justificaba de este modo : “La brutalidad inspira respeto. Las masas tienen necesidad de que alguien les infunda miedo y las convierta en temblorosas y sometidas. No quiero que los campos de concentración se conviertan en pensiones familiares. El terror es el más eficaz entre todos los instrumentos políticos“. Al principio aquellos campos se hallaban bajo el control de las Sturmabteilung o «SA» (que se puede traducir por «sección de asalto») hasta que fueron desarticuladas en 1934 e integradas en la organización de las SS (Schutzstaffel o “escuadras de protección”) que fueron la “élite racial” del nazismo y que se hicieron cargo de la seguridad, de la identificación del origen étnico,de la política demográfica, y de la recopilación y análisis de las informaciones de los servicios de inteligencia, hasta que a partir de 1939, asumieron una nueva responsabilidad: la de “resolver el problema judío”.

A partir de 1941, los líderes de las SS planificaron,coordinaron y dirigieron la llamada “solución final” que consistía en la aniquilación de todos los judíos europeos y en aquella labor tuvieron “la ayuda de unos perros muy especiales”. Unos perros que fueron sometidos a una serie de entrenamientos cuya finalidad era la de que aprendieran no solamente a encontrar una pista y obedecer ciegamente a sus cuidadores, sino también a “atacar a las personas”. Su entrenamiento era muy duro, y para el mismo usaban a gente vestida “con traje de presidiario” con ropas de forros especiales, guantes con capas de algodón de unos cuatro centímetros de grueso, zapatones de madera y un collar metálico en el cuello para evitar ser mordidos. La finalidad principal de aquellos entrenamientos era el que aquellos perros aprendieran a “reconocer a los presos como sus enemigos” atacándolos con mordedoras en sus miembros inferiores, genitales y cuello.

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Aquellos perros eran una “tropa de élite” y tenían el mismo trato y derechos que los soldados. Comían bien y ostentaban sus nombres y sus números, como miembros al servicio de las SS. Por ejemplo: BLITZ, SS número 750, o FREIWILIG, SS número 2125 e igual que los soldados podían ser trasladados de una unidad a otra en los campo de exterminio, en las mismas condiciones que cualquier otro miembro de aquel cuerpo. No “todos los perros servían” porque como ya dijimos antes, la “agresividad” se “estimula mejor en unas razas de perros que en otras“.

Empezaremos diciendo que en la Segunda Guerra Mundial el gobierno alemán ya había designado “cuales debían de ser las razas de perros a cuidar” . El criterio seguido se basaba en unos principios de “utilidad y rentabilidad” y las razas elegidas fueron, en primer lugar el “Pastor Alemán” y en segundo lugar el “Bóxer”. Dos razas de perros, sumamente nobles, que sirvieron en aquella guerra, no solo a los alemanes sino también a los aliados. Se estima que en la II Guerra Mundial murieron alrededor de 600.000 pastores alemanes y unos 17.000 bóxers.

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Describamos sus características

EL PASTOR ALEMAN

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El Pastor Alemán es un animal cuyos orígenes se remontan a finales del siglo XIX, cuando en Alemania se inició un programa de crianza para guardar y proteger los rebaños contra los lobos. El capitán de caballería del ejército alemán, Maximilian von Stephanitz es considerado como el “padre de esta raza” y su perro “Horand von Grafath” fue el primer ejemplar que transmitió sus genes a los perros sucesores. Este perro se fijó con normas cuidadosas de cruce selectivo, obteniendose un animal inteligente, confiado,trabajador nato y excelente guardián. De hecho una vez que te ganas su amistad, “su lealtad queda garantizada“. Por eso es ideal para fines militares; sin embargo este perro, precisamente por su nobleza, no era muy adecuado para “los fines de las SS” por lo que fue más usado por el ejército alemán, en funciones de “perro centinela”, “perro de avanzadilla” y “perro de enlace”.

El “perro centinela” era un fiel compañero del soldado centinela, al cual avisaba con movimientos de su cola y orejas, así como restregando su hocico contra la pierna izquierda de su amo ante el menor atisbo de acercamiento de tropas enemigas. El “perro de avanzadilla” se utilizaba en lugares estratégicos que por ofrecer poco abrigo a los soldados, les hacían blanco fácil de cualquier tirador. El animal permanecía “solo en su puesto” y si captaban algún movimiento de las tropas enemigas regresaba a la retaguardia y avisaban a su guía de la manera antes descrita, pero la función que más ha alimentado la leyenda del pastor alemán fue la del “perro de enlace” cuya misión era la de mantener una comunicación constante entre la línea de fuego y la retaguardia. Aquellos perros debían recorrer varios kilómetros en el cumplimiento de su misión y- lo que era más complicado,- debido a la idiosincrasia de la guerra, como el frente y la retaguardia variaban constantemente de posición, debían de usar todas sus facultades para ir y regresar de un puesto a otro bajo el incesante fuego enemigo. Así fue como los pastores alemanes cumplieron aquellas tareas, a veces incluso heridos de muerte, pero resistiéndose a morir hasta no dar por concluida su misión.

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Hitler tuvo varios perros de esta raza a lo largo de su vida, y el último de ellos, fue una perra llamada “Blondi” a la que adiestró con infinidad de trucos. A Hitler le gustaba enseñar a sus conocidos las habilidades de su perra, y según narraban su secretaria Traudl Junge y su ayudante de cámara Heinz Linge le decía: “a ver Blondi, canta” y la perra empezaba a aullar; si se le pedía que cambiase el tono, lo hacía, aullando más grave o más agudo. Otro de los trucos que realizaba era el de “hacer el conejito“, y cuando después de una comida o reunión el ambiente estaba distendido, Hitler le decía manteniendo una pelota en su mano, “Blondi, haz el conejito” y la perra se sentaba sobre sus patas traseras con las delanteras levantadas.

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EL BOXER

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El bóxer es otro gran perro alemán que fue creado en 1850 en Munich, por cruces entre el Mastín Bullembeisser y el Bulldog. Por su origen era perro muy agresivo creado para las peleas, pero educado convenientemente, puede llegar ser un excelente compañero del hombre, ya que es un animal muy inteligente y un alumno entusiasta para las “clases de obediencia”. No tiene ninguna dificultad en aprender las órdenes básicas como quedarse quieto, venir, traer cosas, sentarse, etc. y encima “disfruta de las lecciones“. El estándar de esta raza se basó en un semental de nombre “Champion Rolf v. Vogelsberg”, propiedad de Philip Stockmann, a quien se considera como «el padre del Boxer» con su famoso criadero von Dom y durante la primera guerra mundial fue escogido como “perro militar” y “perro mensajero” ya que no se «distraía » con los disparos de las armas.

Por eso las dos razas anteriores no están las más adecuada para las SS si aquellos mal nacidos “querían diversión” . Para estos fines utilizaban otras razas de perros. Veamos algunas de las elegidas.

EL DOBERMANN

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Este perro fue creado por el alemán Louis Dobermann que quiso conseguir un perro “que le defendiese de los bandidos”. Si decimos que su profesión era la de “recaudador de impuestos”, la cosa empieza a entenderse. Louis Dobermann entre 1834 y 1894, se encargaba de la custodia de una perrera en la ciudad de Apolda (Turingia) y como ninguna de las razas a las que podía acceder era de su entera satisfacción, decidió “crear la suya propia”; así fue como en 1870 comenzó a realizar una serie de cruces para conseguir un perro valiente y con un aspecto fiero que fuera capaz de disuadir a los malhechores durante los desplazamientos a los que le obligaba su trabajo. Dobermann tenía acceso a un gran número de razas pero no guardó ningún registro de los cruces que llevó a cabo, por lo que la falta de datos ha generado distintos debates sobre el posible origen del perro Doberman, aunque parece claro que todo comenzó con el cruce de un Pinscher con otros perros mestizos locales. Aquellos mestizos descendían de una hembra azul grisácea tipo “Pinscher “ y de un perro negro y fuego, que a su vez era el resultado de otro cruce entre un Perro boyero y un Perro pastor. También es posible que hubiera intervenido un Manchester Terrier y una hembra negra de galgo. Se piensa también que el Doberman tiene la sangre del Pastor de Beauce ,del Rottweiler y del Pointer alemán. De esta maraña de cruces salió un perro al que se le impuso el nombre de “Dobermannpinscher” en honor a su creador, pero al que finalmente se le suprimió la terminación “pinscher” y se quedó con el nombre de “Dobermann”.

El Doberman es un perro de mucha energía, pero “un poco loco” por la gran mezcla de genes que tiene. Por eso si se le adiestra estimulando su “agresividad territorial” (que se manifiesta ante la aparición de un intruso en el territorio que el perro “considera como suyo”) puede llegar a ser un perro muy peligroso. La genética de este perro fue aprovechada por las SS para convertirlo en un “perro asesino” estimulando su agresividad, cosa en lo que los Schutzstaffel eran verdaderos especialistas.

EL ROTTWEILER

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El Rottweiler es una raza de perro muy antigua y su origen data de los tiempos de los romanos. Su nombre significa: « perro de carnicero de Rottweil» y en la antigua ciudad imperial de Rottweil fue donde se empezaron a hacer los cruces de donde surgió la mezcla. La tarea principal del “Rottweiler” era la de cuidar y conducir ganado mayor y defender a su amo y sus posesiones. Cuando a principios el siglo XX se buscaron razas caninas para el servicio militar se demostró que éste perro era perfectamente apto para las tareas del servicio policíaco y en 1910 se le incorporó al ejército.

El rottweiler no es un perro malo, y de hecho es muy dócil ya que pese a su apariencia fuerte y musculosa resulta muy fácil de adiestrar en obediencia básica. Es muy inteligente, leal y obediente, respondiendo muy bien al refuerzo positivo. Durante la segunda guerra mundial alrededor de 200.000 Rottweilers fueron utilizados para ser enviados a los campos de minas, precediendo a los soldados, o para transportar bombas al campamento enemigo, pero este perro también puede convertirse “en una fiera” si le gritamos y le presentamos frente a él a “gente con miedo” (típica situación de un campo de prisioneros) porque es especialista en “oler el miedo” y reacciona muy negativamente cuando lo percibe.

Las SS aprovecharon también de este animal su cualidad de “perro muy territorial”, ya que suele tener un carácter agresivo hacia otros perros o en presencia de comida. El Rottweiler tenderá a mostrar “un carácter dominante” y a poco que se lo permitamos, sacará una “agresividad redirigida” que se manifestará en presencia de estímulo “al que él no tiene acceso” (como puede ser otro perro). Cuando esto ocurre, si el perro no está socializado, no puede mitigar su agresividad atacando a otro perro, por lo que tenderá a dirigir la misma hacia “otro estímulo” ¿Y qué mejor “estímulo” que un “prisionero aterrado”?

EL MASTÍN

Este perro es un animal grande, de color plomo, gris, negro o leonado con manchas blancas en el pecho. Un gigante que puede llegar a medir hasta 85 cm en la cruz y que puede llegar fácilmente a pesar 90 kg. Un perro que fue empleado en la caza del oso y, que, mal enseñado, puede llegar a ser un perro peligrosísimo. Seguramente por eso, fue “uno de los favoritos” de las SS”, dada su gran potencia física, tamaño y potencial agresividad. Cuando este perro está descontrolada puede llegar a ser “un animal asesino”. En el libro “Yo fui ordenanza de los SS” se nos cuenta una anécdota de Georg Bachmayer un militar de las SS con el rango de Hauptsturmführer (capitán) y miembro de la división SS Totenkopf-verbände, que fue comandante del campamento I de trabajos forzados de Ebensee dependiente del Campo de concentración de Mauthausen-Gusen.

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De aquel libro extraigo un pasaje horroroso donde se nos describe como un día, aquel infame comandante, con su séquito de verdugos, llevó a cuatro mastines “especialmente adiestrados” para morder a los prisioneros, con los que decidió ejecutar a seis de ellos. Bachmayer, dio orden a sus verdugos de que primero apaleasen a aquellos prisioneros, para que con sus gritos estridentes se enfureciera los perros que empezaron a aullar ferozmente, pegando tirones para que los soltasen. A continuación dio orden a los citados prisioneros de que se pusieran a correr al tiempo que hacía una señal para soltar a los mastines que se lanzaron sobre aquellos desgraciados antes de que hubiesen dado siquiera sus primeras zancadas. Un horrendo espectáculo digno de los circos romanos de la antigüedad, el ver como aquellos hombres fueron derribados por los perros, que los destrozaron arrancándoles lamentos espantosos y que nos una idea de la barbarie increíble de los nazis.

Aquellos mastines habían sido adiestrados por las SS para prolongar el suplicio de los prisioneros en aquella madrugada ya que cuando más intentaban escaparse aquellos infelices de los colmillos de aquellas bestias mayor era el encarnizamiento de los canes. Parece ser que Bachmayer disfruto de “su espectáculo” entre las cuatro y las siete de la mañana, viendo como sus mastines arrancaban la carne de los ejecutados, dejando sangre que manchaba el adoquinado de la plaza, con jirones de tela y de carne humana por el suelo.

Precisamente a esta raza pertenecía también “Barry“el perro de Kurt Franz, el último Comandante del campo de exterminio Treblinka II.

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Leamos esta cita del sitio web

Sobre todo, cuando Franz hizo las rondas del campo inferior y la zona de exterminio, su perro Barry lo acompañaba. Dependiendo de su estado de ánimo, Franz solía azuzar a su perro contra cualquier interno si el mismo habían atraído su atención para que mordiera a su víctima. El perro era del tamaño de un ternero y sus mordeduras alcanzaban las nalgas y el abdomen de un hombre de tamaño medio y a menudo, en el caso de presos masculinos, sus genitales. Cuando el reo no era muy fuerte, el perro podía dejarlo en el suelo y mutilarlo hasta hacerlo irreconocible. Barry fue un “perro diferente” y sólo en presencia de Franz permitía ser acariciado. (Donat, p.313)

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Así es la maldad humana. Los perros no son agresivos por naturaleza pero en manos de las SS adquirieron su atroz comportamiento, porque el mismo “les fue estimulado” hasta convertirlos en “verdaderas fieras“. Fueron enseñados a conciencia con una socialización deficiente y una educación “especialmente destinada a favorecer su conducta agresiva”. Una historia que nunca se debería de repetir,

Fuentes:

“Yo fui ordenanza de los SS”. Mariano Constante. Editorial Pirineo, 2000

http://k9online.es/index.php?topic=174.0

http://aforjar.wordpress.com/2013/12/12/perros-en-la-iigm/

Fuentes de imágenes

http://collections.yadvashem.org/photosarchive/en-us/search.html#q=Dogs

Acerca de mrjaen

La curiosidad es lo que me mueve a escribir

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  2. excelente publicacion, me gusto mucho, felicidades!!!

  3. Cristina dice:

    Hola
    Estoy realizando un trabajo de investigacion para el colegio y necesitaba saber tu nombre, podria ser posible? Muchas gracias

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