El «gato-león»

El gato doméstico de nombre científico Felis silvestris catus mantiene una convivencia cercana al hombre desde hace más de 9.500 años. Elegantes y enigmáticos estos pequeños felinos se han adaptado a vivir con el ser humano y son unas de sus mascotas habituales.

Los gatos son animales pequeños, pero no todos, porque hay una raza llamada «Maine Coon» que tiene gran tamaño y un porte majestuoso. Se trata de nuestro «gato león » y la leyenda dice que este gran felino nació de la relación imposible entre un gato salvaje y un mapache. Es un cruce genético totalmente imposible pero hay un gran parecido entre el pelaje y la cola de estos mininos con los del mapache y esto puede ser el origen esta leyenda. Sea cómo sea lo gatos «Maine Coon» son como una especie de pequeños leoncitos con pelo semilargo y un gran tamaño.

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Podemos encontrar una gran diversidad de colores en esta raza de gatos y todos son muy hermosos con tonalidades que van desde el negro hasta el blanco

Pero la característica física más destacable de esta clase de gatos es la polidactilia, una anomalía genética que consiste en tener más dedos de los comunes. Un gato promedio generalmente tiene 18 dedos, cuatro de ellos en las patas traseras y cinco en las patas delanteras, pero un gato polidactilo puede tener hasta ocho dedos en cada pata.

La polidactilia en los gatos está historicamente rastreada en la modernidad hasta los siglos XVII y XVIII cuando los colonos británicos se establecieron al norte de la costa este de América del Norte, en los Estados que formaban parte de Nueva Inglaterra: Maine, New Hampshire, Vermont y Massachusetts. En las travesías transatlánticas los gatos eran transportados por los marineros como mascotas en los barcos por ser buenos cazadores de roedores que podían poner en peligro la carga de grano en las naves. Al parecer los gatos con polidactilia eran más llamativos, por tener entre uno y dos dedos más por pata y parecían más habilidosos a la hora de agarrar objetos y aplastar a los roedores con sus almohadillas anteriores, de grandes pulgares, igual que si usaran manoplas.

Este tipo de gatos con esa anomalía genética fueron puesto en valor por el gran escritor Ernest Hemingway (1899-1961), un hombre que, además de ser uno de los escritores más influyentes del siglo XX también era un verdadero amante de esta clase de animales.

Durante la década de 1930, Stanley Dexter, un capitán de barco, le regaló al escritor un gato llamado Snowball. No era un felino común porque tenía polidactilia y Hemingway llevó a este gato a su casa de Key West en Florida, residencia donde escribió obras como ‘Por quien doblan las campanas’, ‘Verdes colinas de África’, ‘Tener y no tener’ y ‘El ganador no se lleva nada’ . Aquel gato tuvo descendencia y todos sus herederos tenían dedos de más. Así fue como tras su muerte la casa de Hemingway fue convertida en el Ernest Hemingway Home and Museum que es visitado anualmente por más de trescientas mil personas y allí actualmente conviven sesenta gatos con diferentes tipos de polidactilia, que tienen nombres de grandes intérpretes del cine.

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La polidactilia puede afectar hasta al 40% de los gatos de raza «Maine Coon» (se conocen casos de gatos de hasta con 28 dedos) y son felinos con un gran equilibrio cuya anomalía les ayuda a caminar en terrenos con nieve. Mirando hacia atrás unos cientos de años parece ser que estos gatos ya eran bastante populares entre los barcos que navegaban entre Gran Bretaña y Nueva Inglaterra y su popularidad creció gracias a sus fantásticas habilidades para la caza que ayudaron a evitar la sobrepoblación de los roedores en la zona del Maine.

El gato oficial del estado de Maine es una de las razas mas antiguas de América del Norte y la Cat Fanciers Assotiation la señala cómo la primera raza de gatos autóctona originaria de los Estados Unidos y aunque no existe un registro de sus orígenes exactos existen diversas hipótesis sobre cómo el «Maine Coon» pudo llegar a las tierras americanas.

Una de ellas sugiere que María Antonieta, reina de Francia escapó del país junto con unos gatos de Angora provenientes de Turquía. Esta raza de pelo largo se apareó con gatos americanos y la hipótesis más aceptada por la comunidad de criadores de gatos establece que la raza «Maine Coon» resultó de esos apareamientos de razas locales de pelo corto con estos gatos de pelo largo venidos del extranjero. Otra hipótesis se basa en el gran parecido del «Maine Coon» con el gato del bosque noruego y sugiere que posiblemente fueran compañeros de viaje de los barcos vikingos que llegaron a America . Lo que si está claro es que de ser gatos callejeros en los finales del siglo XIX pasaron a ser los ejemplares favoritos de las exposiciones gatunas en los principios del siglo XX.

Si eres el afortunado propietario de un gato «Maine Coon» tendrás a un animal que se adaptará a todo tipo de personalidades y estilos de vida. Tendrás un animal que recibirá tus atenciones con agrado pero que no te va a pedir caricias si no tienes tiempo para dárselas y podrás presumir de poseer el gato cazador más ágil del mundo y en tu casa no entrará ni un solo roedor mientras tu pequeño leoncito esté vigilando.

Fuentes:

Feel Cats

Maine Coon Expert

4patas

¿Donde fueron los vencejos?

Recuerdo otros pasados veranos en Nerja cuando por las tardes me sentaba en la terraza de mi casa y dejaba pasar el tiempo contemplando el vuelo sutil y acrobático de los vencejos por el cielo. Con su silueta en forma de ballesta el vencejo es la adaptación extrema de las aves a la vida en el aire y resulta un espectáculo fascinante el verlos volar a cientos con su característico chillido que es una especie de banda sonora de las tardes veraniegas.

Este año los he echado en falta, no han venido mis pequeñas aves prodigiosas, que pueden alcanzar velocidades de crucero de hasta 90 km/hora, que no se posan jamás en la tierra, porque pueden vivir un año entero en el aire y que son capaces de recorrer 800 kilómetros en un día, con picos de velocidad en vuelo de hasta 200 km/hora. Siempre los veía a principio del verano incendiando los cielos con sus acrobacias y chillidos, y me libraban de los molestos mosquitos con su pico abierto que es un «insecticida natural» que filtra el aire, atrapando a todo bicho que vuele llegando a almacenar en su buche hasta 1.000 insectos.

El vencejo es un ave muy antigua que ya la teníamos en la Europa de hace 59 millones de años. A grosso modo es, como mínimo, 30 veces más antiguo que la especie humana y surgió evolutivamente en una Europa que aún estaba cubierta por los bosques tropicales. Cuando llegaron los cambios climáticos, los fríos inviernos europeos los obligaron a migrar hacia el sur a las actuales tierras tropicales africanas pero siempre han vuelto a nuestras tierras del hemisferio norte para reproducirse, regresando a África cuando terminan de criar a su último polluelo.

El viaje del vencejo. Fuente ©SEO-BirdLife

No se por qué no han venido este año mis pequeñas aves que duermen sobre las corrientes cálidas de aire, bebiendo las gotas de la lluvia y emparejándose para toda la vida. Siempre volvían cada mes de abril a sus nidos españoles sin perderse jamás por las autopistas de los cielos pero este año las he echado en falta y los cielos españoles han enmudecido sin esas avecillas locas y gritonas que vuelan vertiginosamente entre los edificios en cerradas formaciones, y que me han estropeado muchas fotos de paisajes al cruzar veloces por delante del objetivo de mi cámara.

Es un hecho que hay un declive en las poblaciones de especies de pájaros comunes en el entorno rural y urbano. Entre gorriones, vencejos y golondrinas, se han perdido más de 64,5 millones de ejemplares en España desde 1996, según una de las conclusiones del programa de seguimiento de aves ‘Sacre‘, de SEO/BirdLife pero el caso del vencejo es un poco distinto: no viene porque les afectan las fumigaciones que están provocando una disminución en su comida: los insectos, no vienen porque sus pollos son depredados por miles de gatos callejeros que andan por las ciudades alimentados por “almas caritativas”, que se caen de sus nidos por el exceso de calor y porque cada vez tienen menos sitio para su nidificación porque las nuevas construcciones de ahora son lisas, y cuando se reforman los edificios y muros antiguos se suelen tapar todos sus huecos.

Por eso, seguramente este año han preferido quedarse en sus selvas africanas, en países tan exóticos como Uganda, Tanzania o Kenia, a más de 6.000 kilómetros de sus nidos españoles. La naturaleza que conocimos y en la que nacimos y crecimos, ahora está desapareciendo y ya tampoco oímos al cuco en primavera, a la alondra en los trigales y al ruiseñor entre los alisos. Vivimos en la era de los pesticidas, herbicidas, fungicidas, transgénicos, radiaciones electromagnéticas, calentamiento global, cambio en el ritmo de las estaciones, contaminación del agua y del aire y estamos en manos de arquitectos merluzos que tapan los hueco de los aleros, impidiendo anidar a los vencejos. Lo peor es que nuestra Tierra se está volviendo tan aséptica como un quirófano y África, el tradicional refugio de estos preciosos pajaritos ya también se está degradando a grandes zancadas.

El libro más raro del mundo

No hay libro mas extraño y fantástico que el ‘Codex Seraphinianus’. Sé trata de una de las obras más extrañas y sorprendentes del mundo, que su autor, el artista italiano Luigi Serafini nos describe como un lugar imaginario escrito con un código indescifrable. Si nunca ha oído hablar de este título, le anticipo que se trata de una enciclopedia repleta de detalles sobre un mundo extraño e inventado apoyado con ilustraciones increíbles, y con un texto totalmente intraducible.

© Luigi Serafini

Su autor: Luigi Serafini (Roma, 1949) un artista, arquitecto y diseñador italiano, un día de junio de 1976, se encerró en su estudio de la calle de Sant’Andrea delle Fratte, tras volver de un largo viaje por California y decidió desarrollar unas vivas ideas que desde hacía meses le rondaban por su cabeza. Cogió un puñado de lápices de colores y empezó a dibujar. Cuando un amigo suyo vio esas creaciones surrealistas le preguntó: “Luigi, ¿qué es eso?“. “Nada, no sé, a lo mejor es el comienzo de una enciclopedia“, contestó casi sin pensarlo. Trabajó en su obra por un periodo de 30 meses entre los años 1976 y 1978 y en Diciembre de 1978 su particular enciclopedia estaba terminada”.

Tras la publicación de esta obra (que no se debería llamar ‘libro‘ puesto que no puedes leer nada), comenzó a ganar fama y dinero y la primera edición de 5.000 copias fue vendida entre los años 1981 y 1993. Actualmente se ha convertido en un objeto de colección y algunos ejemplares han sido vendidos a precios cercanos a los 1.000 €. En 2006 se volvió a publicar su obra con nuevas ilustraciones y una pequeña introducción en Italia, EE.UU, Países Bajos, Alemania y China.

La misma es una alucinante enciclopedia que nuestra visualmente un mundo irreal, está ilustrada con fantasiosos dibujos llenos de detalles coloreados en tonos vivos y- sobretodo- escrita en un alfabeto inexistente que, supuestamente, codificaría una de las lenguas del universo ficticio que nos presenta.

Luigi Serafini. Fuente Getty Images

El trabajo podría catalogarse como un imaginativo experimento artístico con 360 páginas divididas en dos secciones generales. La primera de ellas trata sobre la naturaleza de un mundo extraño (obviamente distinto al planeta Tierra) y en la misma se analiza su fauna, flora, física y química. Son cuatro capítulos fascinantes en los que se nos presenta con detalle un mundo desconocido y en el que hay una ‘naturaleza de ficción‘. En este mundo vemos árboles que se desprenden de la tierra y que se lanzan a un lago a nadar, raíces de las que parecen salir escaleras, plantas bulbosas con hojas con filigranas, cérvidos que se reproducen en macetas y peces que parecen ojos con cejas arqueadas.

© Luigi Serafini

Tras describir las plantas, los animales y los fenómenos físicos de este extravagante mundo, el libro continúa com una segunda parte en la que se abordan todos los aspectos de la vida de ese mundo imaginario y fantástico que antes nos ha sido presentado. Aquí podemos ver imágenes de máquinas surrealistas, metamorfosis de animales y extraños seres con una cultura, historia, vestimenta, gastronomía y costumbres en un sin fin de fantasías

© Luigi Serafini

En esta parte veremos cosas tan sorprendentes como un par de creadores de amor que producen un cocodrilo, cómo se desarrolla un caballo desde un gusano y el porqué es una gran idea reemplazar una pierna con una rueda. Todo ello a lo largo de 11 capítulos repletos de dibujos hechos a mano con lápices de colores que buscan demostrar las características de estos seres surrealistas, naturaleza y sus objetos cotidianos igual que en una enciclopedia real en la que podemos encontrar procedimientos químicos, leyes de la física, animales extraordinarios y una flora desconocida; incluso se nos muestra la historia de su sistema de escritura y lo que resulta toda una paradoja: un código indescifrable para descifrar otro código igual

© Luigi Serafini

Ver sus páginas resulta impresionante y perturbador cuando descubrimos la imagen de una pareja que en pleno acto sexual se fusiona y se convierte en un cocodrilo que baja de la cama; hay imágenes grotescas y otras de gran belleza acompañadas de una escritura curvilínea e indescifrable. Esta caligrafía ha sido estudiada por muchos lingüistas que han intentado sin éxito descifrar el significado del misterioso alfabeto en el que está escrito el libro sin obtener claros resultados, aunque algunos aseguran que se trata de una especie de mezclas de diferentes lenguas escritas, con un toque especial del propio autor afirmando que la numeración de las páginas, distinta de nuestro sistema de paginación decimal (0123456789), estaba escrita en base 21. Esto es que debe tener tantos símbolos como su base.

El sistema decimal tiene 10 símbolos (0-1-2-3-4-5-6-7-8-9) y el binario tiene 2 símbolos (0-1) por consiguiente un sistema de base 21 debe de tener 21 símbolos que podría ser: 0-1-2-3-4-5-6-7-8-9- a- b- c- d- e- f- g- h- i- j- k. Con estos símbolos, el 21 sería 10 y siguiendo así el 11 sería el 22, Continuando la serie al llegar al 19 sería el 30 y empezaríamos con 1a que sería el 31, 1b, 1c, 1d, 1e, 1f, 1g, 1h, 1i, 1j y 1k que sería el 41. Luego- terminada la serie del 1, empezaríamos con la del 2 y el 20 sería el 42, continuaríamos así y el 30 sería el 63, el 40 sería el 84, el 50 sería el 105, el 59 sería el 114, el 5a sería el 115 etcétera..

No andaban muy descaminados quienes intentaron encontrar un sentido a las extrañas páginas de este sorprendente libro e incluso algunos miembros de la Sociedad de bibliófilos de la Universidad de Oxford se esforzaron en descifrarlo, realizando simposios para debatirlo y usando imágenes del mismo como directrices para la construcción de objetos reales en 3D. Incluso se creo un sitio web para traducir del inglés al lenguaje de Codex Seraphinianus. Llegó a afirmarse que este idioma ficticio seguía algunas de las reglas de la escritura occidental, es decir, líneas que se leen de izquierda a derecha, con letras mayúsculas que también sirven como números y con otros detalles mas originales, como algunas letras que sólo pueden ser usadas al principio o al final de una palabra, una característica propia de las lenguas semíticas (propias de Oriente Medio y el norte de África) pero el propio Serafini en una entrevista realizada en el año 2009 confesó que no había nada de misterioso tras los ‘garabatos‘ de su Codex Seraphinianus confirmando que el texto no tiene sentido y que no puede ser descodificado porque no hay un ningún significado en la escritura del mismo. Es decir que sus textos y descripciones fueron elaborados sin ningún fundamento o estructura ligüistica. “Me limitaba a sentarme, dibujar y acompañar los dibujos con escritos mecánicos inexistentes” aseguraba el autor que añadía , que solo perseguía el objetivo de que el lector recreara ante su libro ‘la sensación que le produce a un niño el enfrentarse a páginas llenas de letras que aún no puede entender‘.

¿Es esto cierto? Pues no del todo porque Serafini añade y completa la información proporcionada por las ilustraciones y usa códigos conocidos para presentarnos su mundo fantástico. A través de la variación de tipografías, del uso de sangrados y espacios en blanco, de glosas, cuadros, gráficos y tablas como aquellos presentes en los libros científicos del pasado pre-imprenta, Serafini añade y completa la información proporcionada por las ilustraciones. Todos estos elementos nos permiten leer el texto, saber cuándo empieza y cuándo termina un capítulo o un epígrafe, y reconocer jerarquías y dependencias entre secciones y fragmentos del texto.Se usan códigos que conocemos para presentarnos un mundo fantástico, reconocible y al mismo tiempo ajeno y todo claramente inspirado en los herbarios medievales y en la ilustración naturalista de los siglos XVIII y del XIX.

En aquellos libros de herbarios y bestiarios medievales, los escribas se tomaban todo tipo de licencias a la hora de dibujar y describir plantas y animales, acompañado sus escritos con anotaciones mitológicas, esotéricas y morales.

Herbario medieval

Bestiario de Aberdeem

¿Sin parecidos verdad? Pues aunque Serafini nos escriba en un lenguaje imaginario su Codex Seraphinianus tiene un sentido para leerse. A través de la variación de tipografías, del uso de sangrados, espacios en blanco, glosas, cuadros, gráficos y tablas, con estos elementos podemos intuir el texto, es decir: saber cuándo empieza y cuándo termina un capítulo o un epígrafe, y reconocer jerarquías y dependencias entre secciones y fragmentos del texto.

Porque nadie pierde treinta meses en hacer algo sin sentido y creo que Luigi Serafini tampoco lo hizo

Fuente

Serafini, L. Codex Seraphinianus. Parma: Franco Maria Ricci; 1981. [Rizzoli; 2006; 2013]

El gen del habla humana

Si comparamos al ser humano con otras especies próximas a él, en términos evolutivos, como los chimpancés, gorilas y orangutanes, vemos que solo a nuestra especie le ha sido concedida la capacidad de hablar por lo que el habla tal vez sea la cualidad más importante que distingue a los seres humanos del resto de los seres vivos.

Los antropólogos buscando el origen del habla humana inicialmente dirigieron sus hipótesis de trabajo hacia la anatomía fósil y descubrieron que nuestro ‘hueso hioides’ tiene una forma muy específica que se adapta de forma precisa a la laringe, base de nuestro aparato fonador. No hay mucha diferencia en la forma de este hueso entre los seres humanos y los primates y por eso dedujeron que los sonidos que serían capaces de emitir los primeros homínidos deberían de parecerse en gran medida a los gritos de los chimpancés.

Comparación entre el aparato fonador de un simio y un ser humano

Confirmaba esta teoría el hecho de que este ‘hueso hioides’, que sirve de estructura fundamental de la laringe, fue encontrado en un registro fósil de un espécimen Neanderthal de Kebara, con una antigüedad de 60.000 años y su estudio permitió constatar que su forma- aunque asociado a una mandíbula más amplia y robusta- ya era idéntica a la que tienen los humanos actuales. Con estos descubrimientos aquellos investigadores dedujeron que la capacidad lingüística de los Neanderthales debía de ser similar a la de los humanos modernos.

Pero tenia que haber alguna otra diferencia entre los aparatos fonadores de los primeros hominidos que se separaron de la rama evolutiva de los monos para entender cómo el hombre pudo empezar a hablar y unos antropólogos de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, empezaron a explorar otra nueva área de la anatomía fósil, dirigiendo sus investigaciones hacia los nervios que van desde el cerebro humano a los músculos de su lengua; concretamente en el llamado ‘canal hipoglótico’ que es un orificio situado en la parte inferior del cráneo humano y por donde la espina dorsal se conecta con el cerebro. Por allí corren unas fibras nerviosas que van desde el cerebro hasta los músculos de la lengua y con esta morfología supusieron que mientras más grande fuera ese canal, más fibras nerviosas podrían pasar para controlar los músculos de la lengua, concluyendo que como el tamaño de ese canal en el ser humano actual es casi el doble del que tienen los chimpancés y los gorilas, esa diferencia habría permitido al hombre comenzar a hablar hace aproximadamente unos 400.000 años.

La idea era la de que en aquellos lejanos tiempos nuestros ancestros ya tenían los complementos nerviosos que iban hacia los músculos de la lengua y por ello habrían podido formar los sonidos lingüísticos. Con estas teoría y durante décadas se explicó la fisiología del habla, pensando que los primates no hablaban porque tenían unas limitaciones en su anatomía vocal, aunque luego surgió un estudio posterior que reveló que fisiológicamente esa no era la diferencia, y que por tanto, el que los monos no hablasen sería solo una cuestión cerebral.

A partir de entonces fue cuando se empezó a pensar en que la capacidad humana para desarrollar un lenguaje debería de estar codificada- al menos en parte- en su genoma lo cual tiene mucho sentido ya que el hombre, al igual que otros muchos animales nace con un repertorio innato de sonidos que puede usar para intercambiar información. La diferencia estriba en que el lenguaje humano posee una característica singular y única y es la de que puede transmitir un número ilimitado de significados combinando un número finito de sonidos. Es la llamada capacidad de hablar que el ser humano adquiere durante los primeros años de su existencia.

Muchos experimentos han demostrado que los niños desarrollan complejas habilidades para aprender el lenguaje oral y todo ello sin ningún esfuerzo aparente ni instrucción formal y que son capaces de construir frases de significado elaborado que pueden transmitir mediante un adecuado control de su aparato fonador. Se trata de un proceso maravilloso cuya primera forma de comunicación es el llanto y a medida que el niño crece va desarrollando una pequeña fábrica de ruidos.

Los lingüistas dicen que los bebés con tan sólo cuatro semanas, ya pueden distinguir entre sílabas similares como “ma” y “na” y que a los cuatro meses comienzan a balbucear y combina consonantes y vocales. La vocalización es un juego para el niño que experimentará con su lengua, dientes, paladar y cuerdas vocales hasta conseguir hacer todo tipo de sonidos. A los 12 meses usará una o más palabras y sabrá lo que significan las mismas pero cuando cumpla 24 su vocabulario ya incluirá hasta 200 palabras y cuando cumpla los tres años, entenderá casi todo lo que se le diga. A medida que crezca hablará más y más deduciendo por si mismo un sistema fonético y sintáctico completo.

Sin embargo, no todos los niños desarrollan de igual manera y con la misma perfeccion estas capacidades de comunicación y varios estudios han demostrado que determinados desórdenes del lenguaje pueden tener una etiología genética. Con esto llegamos al protagonista de nuestra historia de hoy: el gen FoxP2

Imagen: chrisharvey. Fuente: PhotoXpress.

Un gen es la unidad de material genético formado por una larga cadena de nucleótidos, en la que se distinguen exones e intrones. Los primeros son los que proporcionar la información necesaria para fabricar una proteína que son unas moléculas de aminoácidos necesarias para todas las actividades del cuerpo. Las proteínas están presentes en todas las células y tejidos y cada una de ellas tiene una función altamente especializada codificada por su gen específico. Sin embargo cualquier pequeño cambio en la forma de una proteína puede causar que la misma sea disfuncional.

La identificación del papel del gen FOXP2 en la síntesis del habla humana fue posible gracias al estudio de una familia británica de origen pakistaní en los comienzos de la década de los 90 que había llamado la atención de la comunidad científica porque entre sus miembros parecía existir una especie de “maldición genética” Para proteger su intimidad, en los textos científicos se la denominó como ‘familia KE’.

Árbol familiar de la familia KE que muestra los miembros afectados (azul oscuro) y los no afectados (azul verdoso)

En esta familia se producía una curiosa singularidad: el 50 % de sus miembros presentaban  un  trastorno severo relacionados con el  lenguaje con grandes dificultades para repetir palabras, sonidos y controlar los movimientos que intervienen en el habla, una patología a la que se denomina ‘Dispraxia Verbal del Desarrollo‘. Los afectados no pueden realizar una correcta ejecución de los sonidos del habla como puede apreciarse en el vídeo siguiente

Esta patología llevaba con la familia KE al menos tres generaciones y de 30 miembros estudiados en torno a 15 de ellos padecían este problema. Los trastornos lingüísticos eran problemas motores relacionados con dificultades en la articulación de las palabras, problemas gramaticales en los que los afectados carecían de reglas para la formación de las mismas y problemas en la comprensión de estructuras sintacticas complejas. Los miembros afectados de aquella familia no eran capaces de  ejecutar coordinadamente los  movimientos de la lengua y de los labios necesarios para hablar con claridad.

Así es que se hicieron a los mismos estudios cerebrales mediante la técnica de la resonancia magnética (MRI) que permite ver la maraña de haces de axones que salen del cerebro (ver imagen siguiente)

Lo tintado en verde y azul son haces de axones que conectan diversas partes de la corteza cerebral y el haz violeta es un grupo de los mismos que unen la llamada área de Wernicke con el área de Broca. Se trata de dos zonas cerebrales que son piezas esenciales en nuestra capacidad de hablar ya que la primera conecta los sonidos del habla y los signos leídos del lenguaje con su significado y la segunda coordina “lo que se quiere decir”.

Los estudios MRI de la familia KE mostraron que existía un funcionamiento anómalo en el área de Broca de sus cerebros y llamó fuertemente la atención de los científicos un patrón que se heredaba de una generación a otra. Se trataba de un problema genético asociado a un gen defectuoso. En 1998 se pudo establecer que ese gen defectuoso o gen mutante estaba en el brazo largo del cromosoma 7 y tres años después, un grupo de científicos encabezados por el Dr. Monaco, de la Universidad de Oxford, pudieron identificar con precisión a dicho gen, que fue bautizaron con el sucinto nombre de gen FOXP2.

El nombre es una abreviatura de la frase inglesa Forkhead Box  ( la caja de la cabeza del tenedor) y como familia de los genes se clasifican por letras que van desde la A a la Q, el nombre de FOXP2, quiere decir que estamos ante un gen que es el número 2 del subgrupo P.

Pero ¿que había ocurrido con la familia KE y su cromosoma 7 ? Pues una cosa que se llama translocación cromosómica.

Fuente Antroporama.net

Para explicar lo que es esto debemos fijarnos en la figura anterior en la que puede verse este proceso en el Cromosoma 4 con un trozo del mismo que se desplaza a otro vecino. En el caso de la familia KE lo que había era un desplazamiento de un fragmento del cromosoma 7 a otro lugar diferente y el punto exacto de ruptura estaba en un gen concreto: el FOXP2.

Localización del gen FOXP2 en el cromosoma 7

Fuente Antroporama.net

Con la expresión errónea de la proteína FOXP2 en el cerebro de las personas afectadas por esta mutación genética, se producía un desarrollo incorrecto de sus estructuras cerebrales implicadas en el habla. Esa era la malfunción que afectaba a determinados miembros de la familia KE. Una versión alterada del gen FOXP2 que aparecía en algunos individuos afectados, pero que estaba ausente en los miembros normales de aquella familia.

Con esto se probó la importancia de este gen en el desarrollo del lenguaje. Como todos los seres humanos tenemos dos copias de cada gen, una provenientes de nuestra línea materna y otra de la paterna, y basta con heredar una copia defectuosa del gen FOXP2 para sufrir la dispraxia verbal.

Pero el gen FOXP2 no es exclusivo del ser humano sino que parece existir en todos los vertebrados y la proteína significada por el mismo es una cadena de 715 aminoácidos. Al analizar la misma se descubrió que entre un ser humano y un ratón solo había tres de esos 715 aminoácidos diferentes y de esas tres diferencias, una era común al ratón y a tres de nuestros primos: el chimpancé, el gorila y el macaco rhesus. Con solo dos aminoácidos específicos para nuestra especie la mutación del gen FoxP2 que apareció hace más de medio millón de años diferenció a los seres humanos.

Y así en el año 2009, unos científicos del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig implantaron en unos ratones este gen. El resultado fue un cambio en sus vocalizaciones que pasaron a ser más parecidas a las de los llantos de los bebés humanos. El experimento se publicó en la revista Newscientist y aún faltaba otro último y sorprendente descubrimiento relacionado con este gen FoxP2

En un estudio llevado a cabo por el el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) se mostró que nuestro gen FOXP2, mostraba un patrón similar en la actividad cerebral humana con la de las aves capaces de aprender nuevas vocalizaciones y el profesor de lingüística de ese MIT Morris Halle afirmó que “todas las lenguas humanas tienen un número finito de patrones de acentuación y rítmicos, al igual que sucede con el canto de los pájaros“.

Es lo que decía Charles Darwin en su obra “El origen del hombre” de 1871 cuando afirmaba en la misma que los sonidos emitidos por las aves constituían la analogía más cercana al lenguaje humano y ahora no me resulta sorprendente que a voces inigualables como la de Edith Piaff, se la llamase “El Gorrión de París”, o a la de Carlos Gardel, “El zorzal criollo”. El gen FOXP2 finalmente nos ha llevado a una aproximación entre los pájaros cantores y la voz humana.

Aún falta mucho por descubrir pero parece ser que el gen FOXP2 ha ayudado a “sintonizar” el cerebro humano para su adaptación al habla y la adquisición del lenguaje

Fuentes:

Gen FoxP2, la familia KE y el lenguaje

El hombre comenzó a hablar hace más de 400 mil años

Los mismos genes hacen posible el habla humana y el canto de los pájaros

Neurocientíficos identifican el papel de un gen en la aparición del lenguaje humano

El polifacético Georges Louis Leclerc “Conde de Buffon”

El término ‘polifacético’ se refiere a aquella persona que presenta aptitudes y condiciones múltiples y si hubo una en la historia merecedora de ese calificativo fue Monsieur George Louis Leclerc al que el rey Luis XV lo distinguió con el título de conde de Buffon.

Fue un hombre mas bajo que el francés promedio de su época ya que media menos de 1.65 m de estatura, pero que supo elevarse en su mundo como un coloso ya que abarcó a lo largo de su vida tareas de redacción y estilo, legislación, historia natural, medicina , botánica, matemáticas, biología, geología, cosmología y astronomía. Una actividad multidisciplinar que lo llevó a ser uno de los genios más revolucionario del siglo XVIII planteando ideas para las que no estaban preparados los contemporáneos de su tiempo.

Nació el 7 de septiembre de 1707 en Montbard,una ciudad de la región de la Borgoña francesa, en el seno de una familia rica e influyente siendo el mayor de los cinco hijos que Benjamin Francois Leclerc, un modesto funcionario tuvo con Anne Cristine Marlin, una mujer, que en 1714 heredó de su hermano una enorme fortuna con la que compró todo el pueblo de Buffon, cercano a Montbard, obteniendo el puesto de consejero en el Parlamento local de Dijon. Al ser hijo de una familia rica e influyentes, nuestro personaje tenía el futuro asegurado con solo seguir la tradición familiar que encaminaría su vida hacia la administración pública. Comenzó sus estudios en el Colegio Jesuita de Gordans de Dijon a los 16 años (1723) y de allí salió con una licenciatura en Derecho en el año 1726.

Pero George Louis Leclerc era un muchacho que se diferenciaba bastante del perfil del hijo rico de familia acomodada y pese al descontento de su familia tomó la decisión de ir a estudiar Matemáticas, Medicina y Botánica a la Universidad de Angers en 1728 en donde leyó a Newton y siguió unos cursos de medicina bajo la tutela de Nathaniel Hickman, que era un miembro de la Royal Society de Inglaterra, y que lo enseñó a analizar y comprender el mundo de las ciencias.

En aquella universidad solo duró un par de años porque en 1730, tras enfrentarse a un duelo con un oficial croata, tuvo que abandonar la misma y refugiarse en Dijon y Nantes. Tras esto decidió hacer el ‘Gran Tour’, que era un viaje por Europa de los jóvenes caballeros para completar su formación y se unió con el Duque de Kingston, un joven aristócrata inglés y Hickman su preceptor y visitó La Rochelle, Burdeos, Toulouse, Béziers y Montpellier para continuar en Italia por Turín , Milan, Génova, Florencia y Roma. En esta última ciudad a principios de 1732, recibió la noticia de que su madre había muerto y le había dejado su inmensa fortuna por lo que, con solo 25 años se convertía en uno de los hombres más ricos de Francia.

Firma de Georges Louis Leclerc “Conde de Buffon”

Aquel joven rico se instaló en París y decidió seguir formándose en diversas disciplinas académicas. Conoció a Voltaire y a otros intelectuales, y fue elegido miembro de la Real Academia de Ciencias de París el 9 de enero de 1734. Por ese tiempo conoció a Jean-Frédéric Phélypeaux, conde de Maurepas, Secretario de Estado para la Marina del rey Luis XV que estaba reorganizando la marina francesa con la finalidad de mejorar la construcción de los buques de guerra y este le pidió que estudiase la resistencia a la tracción de la madera para ayudar a la construcción de aquellos buques. Así fue como Leclerc en 1734 examinando la mejora de las propiedades de la madera realizó un estudio muy completo sobre las propiedades mecánicas de la misma y la fuerza que la misma realiza ante dos tensiones de sentido contrario, presentando sus trabajos al citado conde en los que sacaba unas conclusiones que hacían que disminuyese la sección transversal pudiendo con ello aumentar la longitud de los buques. Sus trabajos gustaron tanto al Conde de Maurepas, que lo recomendó al rey Luis XV y fue nombrado ‘intendente del Jardin du Roi’ en julio de 1739.

Se le pidió también que hiciese una descripción metódica de las colecciones conservadas en aquel gabinete real, y nuestro joven de treinta y dos años se tomó aquel trabajo con tanta pasión que empezó a hacer descripciones muy metódica de las colecciones allí conservadas. Distribuyendo su tiempo entre París y sus propios bosques en Borgoña transformó aquellos jardines reales en un museo y un centro de investigación, y amplió considerablemente los mismos con la inclusión de numerosas plantas y árboles procedentes de todo el mundo. Su dedicación a la Historia Natural le absorbería los cuarenta y nueve años que le quedaban de vida.

Continuó sus trabajos en botánica (en particular fisiología vegetal) y en el sector forestal, publicando sus obras “Des différents effets que produisent sur les Végétaux, les grandes gelées d’Hiver & les petites gelées du Printemp” (1737), ”Moyen facile d’augmenter la solidité, la force et la durée du bois” (1738), ”Mémoire sur la conservation et le rétablissement des forests” (1739) y “Expériences sur la force du bois” (1740). También publicó una traducción de la obra de Newton Método de Fluxions y infinita serie en 1740 y entre los años 1734 a 1740 incrementó notablemente su considerable fortuna.

Naturalmente una vida no solo tiene luces sino también y él se ganó grandes enemigos como el matemático y filósofo Jean le Rond D’Alembert, una de las cabezas visibles de la ilustración francesa, conocido por crear L’Encyclopédie junto con Diderot y por sus aportaciones sobre las ecuaciones diferenciales y las derivadas parciales. También en su vida familiar no tuvo mucha suerte ya que contrajo en 1752 matrimonio con una mujer mucho más joven que él llamada Françoise de Saint-Belin-Malain

Marie Françoise de Saint-Belin Malain, Comtesse de Buffon

Esta mujer, que lo dejó viudo- ya que murió prematuramente- le dio un hijo el 22 de Mayo 1764 a que llamó Georges Louis Marie Leclerc de Buffon y al que él quiso dar una educación muy cuidadosa, dirigida especialmente a las ciencias, intentando inculcarle sus inquietudes científicas. Lo mandó a un viaje de exploración con Jean Baptiste Lamarck pero aquel hijo único y heredero resultó ser un fiasco porque nunca se interesó por la ciencia y prefirió la carrera militar. Su hijo vagó por la vida gastando el dinero de su padre y tuvo un mal final porque fue detenido como sospechoso en 1793, durante aquel periodo de la Revolución Francesa conocido como ‘el Terror’ . Un tribunal revolucionario lo condenó a muerte y aquel hijo yendo al cadalso se acordó de su padre gritando : “Ciudadanos, mi nombre es Buffon” pero la gloria de Leclerc no fue suficiente para salvar a aquel hijo de la guillotina.

Georges-Louis-Marie Leclerc de Buffon.

Los fracasos familiares no afectaron a las dotes y talento de Georges Louis Leclerc que fue invitado a formar parte de la Academia Francesa, donde en 1753, pronunció su famoso ‘Discurso sobre el estilo’ que define cómo debe escribirse correctamente un texto, pronunciando su famosa sentencia: “Le style est l’homme même”, que equivale a decir que “El estilo es el hombre mismo” y que viene a decir que el fondo [de un escrito] está fuera de la personalidad de quien lo escribe mientras que el estilo del mismo es el de su propio autor.

La obra más famosa de Leclerc fue su ‘ Histoire Naturelle, générale et particulière’ una de las más influyentes entre los naturalistas, pretendía ser un tratado ilustrado  sobre los tres reinos: animal, vegetal y mineral. Su proyecto original constaba de cincuenta volúmenes, pero él sólo pudo publicar en vida treinta y seis en cuatro entregas de quince volúmenes entre 1749 y 1767, siete entre 1774 y 1789), nueve entre 1770 y 1783) y cinco entre 1783 y 1788.

Portada de uno de los volúmenes del libro

Su intención era la de hacer una obra sistemática que compendiara todos los conocimientos de la época en historia natural, geología y antropología, pero finalmente tuvo que limitarla a los reinos animal y mineral. En ella las descripciones zoológicas son brillantes y bien explicadas gráficamente

Fue una obra, escrita con un estilo brillante, aunque Leclerc –en los primeros volúmenes– olvidó el citar a Dios al explicar la historia de la Tierra por lo que el 15 de enero de 1751, la Facultad de Teología de la Sorbona lo atacó en una enérgica carta exigiéndole una retractación. Su respuesta fue una nota de disculpa, diciendo que creía “firmemente en todo lo que se decía sobre la Creación [en el Génesis], tanto sobre la cronología como sobre las circunstancias de los hechos”, y que había presentado su teoría “como una pura suposición filosófica” publicando esta carta a la Sorbona en el inicio del cuarto volumen de su Histoire naturelle en 1753, y en todas las ediciones siguientes.

Pese a estos pequeños inconvenientes el estilo fluido, brillante, y divulgativo de Leclerc hizo de su obra una de las más conocidas del Siglo de Las Luces, y aunque recibió numerosas críticas procedentes de eruditos como Voltaire, d’Alembert o Condillac él engrandeció su ego y se situó por encima del mundo que le rodeaba con actitudes no exentas de soberbia. En su volumen más famoso, el 20, ‘Les époques de la natura’ (1778) planteó que el origen de los planetas se debía al choque del Sol con un cometa errante y discutió el origen del Sistema Solar en la forma en que estaba planteado hasta el momento atreviéndose incluso a contradecir al ilustre arzobispo James Ussher que había establecido el origen de la Tierra en el año 4004 a. C, manifestando que según sus cálculos, la edad de la Tierra era de, al menos, 75 000 años. De nuevo recibiría una amenaza de la Facultad de Teología de la Sorbona advirtiéndole de que sus conclusiones eran ofensivas y, de nuevo, tuvo que retractarse para evitar más problemas (todos sabemos cómo se las gastaba la iglesia en el siglo XVIII).

También fue el precursor de la anatomía comparada, y de la transmisión de características entre generaciones (herencia) con un planteamiento similar a la pangénesis de Darwin, hablando de la fertilidad de las especies y planteando el concepto de la lucha por la existencia. En su profundo “ego” llegó a plantear la teoría de que la naturaleza en las regiones de América era de inferior calidad a la que existía en el Viejo Mundo, con escasas criaturas grandes allí y personas menos viriles lo que provocó una virulenta reacción del presidente Thomas Jefferson que envió a un destacamento de soldados para que capturasen un ejemplar de alce toro y así demostrarle la majestuosidad de los cuadrúpedos americanos (e, indirectamente, la virilidad de sus ciudadanos bípedos)

Carta de Thomas Jefferson a Leclerc

La guinda del pastel de su soberbia la puso cuando se juntó con el antropólogo alemán Johan Friedrich Blumenbach (creador de la antropología física) y ambos propusieron que Adán y Eva eran de raza caucásica y que el resto de razas habían surgido por degeneración de la misma. Leclerc llegó a pensar que la reconversión racial se podía obtener en una única generación si se controlaba el clima y la dieta.

Es lo que tiene el estar siempre “en lo más alto” pero pese a estas meteduras de pata, hay que reconocer que el gran mérito de Leclerc fue el de ser el primero que planteó el principio de que pese a la similitud de los ambientes las especies que habitaban las distintas regiones eran distintas. Esto se conoció posteriormente como la Ley de Buffon y se convirtió durante más de un siglo en el paradigma de la Biogeografía. Dicha ley, también es conocida como ley alopátrica, afirmando que “entre el Viejo y el Nuevo Mundo no hay especies de mamíferos en común”, es decir que, a pesar de que existan lugares con condiciones climáticas similares en ambos continentes, lo que determina que haya especies diferentes en ambos lugares son las causas históricas. Por ejemplo, imaginemos un bosque de coníferas en México y otro en Alemania; aunque ambos pueden ser parecidos porque se encuentran entre ciertos intervalos de altitud y con un clima similar, las especies de pinos que los habitan son diferentes y esto implica que las especies de distribución restringida (endémicas) son la regla y las especies cosmopolitas son la excepción. Además, sugirió que determinadas especies (en particular los cuadrúpedos) podían sufrir mejoras o degeneraciones cuando estas se dispersaban y enfrentaban a hábitats distintos al de su origen.

Aquellas ideas para la época clásica que va de 1760 a 1860, eran totalmente revolucionarias y por ello a monsieur Leclerc se le considera el padre del evolucionismo, y un precursor de la teoría de la evolución de Darwin aunque ambas teorías luego se diferenciarían completamente ya que a pesar de las similitudes que encontró entre simios y humanos, Leclerc desechó la posibilidad de que ambos simios tuvieran un origen común posicionándose como un monogenista declarado, que defendía que el origen de los primeros seres humanos debía de estar en Asia, cerca del mar Caspio por el clima templado que favorecería la reproducción de estos primeros hombres.

Su obra profusamente ilustrada escrita en un estilo ampuloso, fue muy leída en toda Europa y tuvo el reconocimiento del Rey Luis XV que en 1773 le otorgó el título de Conde de Buffon. Fue un reconocimiento merecido ya que aunque él pecó en muchas ocasiones de soberbia y nunca fue un enciclopedista, siempre abogó por una labor científica no mediatizada por juicios apriorísticos (especialmente de índole religiosa). En su trabajo multidisciplinario, el mismo año que fue nombrado Conde comunicó a la Academia de Ciencias en París las soluciones de algunos problemas relacionados con diversos juegos de azar empezando con unas investigaciones sobre la teoría de la probabilidad.

En aquellos tiempos hablar de probabilidad era solo una entelequia y él se anticipó a esas leyes que en la actualidad están científicamente aceptadas, haciendo interesantes contribuciones a la misma en términos de planteamiento y solución de diversos juegos de azar. En su “Essai d”Arithmétique Morale“, sección 23, “Memoire sur le jeu de franc carreau“, se encuentra el famoso problema de la aguja de Buffon del que nace la teoría de las probabilidades geométricas desarrollada poco después por Laplace en su gran tratado Teoría analítica de las probabilidades (1812). Aunque vinculada inicialmente a los juegos de azar, dicha teoría originó luego la geometría integral o estocástica contemporánea, de interés para la matemática pura y aplicada.

Y aún nos queda la medicina porque Leclerc también fue pionero en un método para tratar la ambliopía, ese ojo, “vago” o “perezoso”, que no desarrolla su visión normal durante la primera infancia, con un método para tratar esta patología basado en hacer trabajar al ojo vago penalizando el ojo sano con un parche.

George Louis Leclerc al que el rey Luis XV lo distinguió con el título de conde de Buffon fue un gran polifacético que tuvo la osadía de no involucrar a Dios en la creación y que desafió a los hombres y a la iglesia en una época como la Revolución Francesa en donde por un ‘quítame allá esas pajas’ podías acabar (como acabó su hijo) con tu cabeza separada del tronco, pero él triunfó y dejó su legado falleciendo el 16 de Abril de 1788 a los ochenta años y recibiendo unos funerales que el pueblo reserva a los príncipes, con catorce caballos enjaezados, diecinueve sirvientes, sesenta sacerdotes y un coro de treinta y seis voces que acompañaron su marcha funeral mientras veinte mil espectadores lo acompañaban por las calles, ventanas y tejados.

En su autopsia (realizada por orden suya) se encontraron cincuenta y siete cálculos biliares y un cerebro “de un tamaño algo mayor que el de un hombre común” pero que no era nada del otro mundo. ¿Cual fue su secreto? Pues que pese a tener una vida marcada por la fama y la riqueza, su ritmo de trabajo era de catorce horas diarias, e incluso cuando los cálculos biliares y otras enfermedades de la vejez empezaron a hacer estragos en su vida, jamás se desvió de su intensa labor investigadora. Quienes trabajaron con él o estaban a sus órdenes tuvieron que adaptarse a un estilo de vida que para él se basaba en una sola norma: “no perder el tiempo”.

Fuentes:

Qique Royuela. Artículo en Principia

Wikipedia

RTVE A hombros de gigantes

Ha pasado

Al final don Pedro Sánchez se ha salido con la suya y pese a la polémica de su presunto copy-paste en su tesis doctoral, su partido decidió usar un slogan que ya estaba inventado hace tiempo por una empresa de cosméticos: el “make it happen”. Da igual porque en las elecciones generales al parlamento español del pasado 28 de Abril, el mismo ha obtenido un triunfo arrollador y esto mucha gente no lo ha entendido aunque era algo totalmente previsible.

El eterno debate entre los partidos de izquierdas y de derechas se remonta al tiempo de la Revolución Francesa” (finales del siglo XVIII) cuando la posición que ocupaban los integrantes de su parlamento estaba definida por su ideología: a la derecha se situaban los que defendían una organización social que favoreciese a personas o grupos con poder económico, político, religioso y/o militar apoyando el mantenimiento e incremento de su poder y riqueza, y a la izquierda estaban los que defendían la igualdad de derechos, libertades y oportunidades para todas las personas, sin diferenciaciones, discriminaciones o clasismos. Así fue como surgieron estos dos tipos de partidos que se califican según sus ideologías y cuando alguno las lleva hasta los extremos surgen la extrema izquierda o derecha

En España, a la mayor parte de los partidos políticos no les gustan las ‘etiquetas’ de izquierda o derecha y casi todos pretenden situarse en un supuesto centro político que se supone que es el espacio en el que están la mayoría de los votantes pero nuestro país siempre ha estado dividido entre la izquierda y la derecha desde aquellas elecciones municipales de abril de 1931, que provocaron la renuncia al trono de Alfonso XIII

La cosa hoy en día sigue siendo igual aunque tres de los principales partidos que se han presentado a las últimas elecciones (PSOE, PP y C’s ) intenten disputarse esa entelequia que se llama centro político. El PSOE, aunque presuma de supuesta centralidad solo lo hace “con las personas” y no con su ideario que mantiene una fuerte carga de izquierda.

En cuanto al PP es el único partido que pone rápidamente de acuerdo a todos en su ideología que se considera clara e indudablemente de derechas . Ciudadanos es otro partido que se esfuerza en que-desde la ambigüedad- parezca “progresistas” y aunque trata de distanciarse del PP coincide plenamente con él en muchos aspectos y cuando toma iniciativas las mismas se suele situar en el eje ideológico de la derecha.

Luego tenemos los extremos: Podemos que es un partido que se posiciona claramente en la extrema izquierda con gran parte de sus miembros reclutados de movimientos sociales y VOX al que por sus ideas todos colocan en las posiciones más extremas de la derecha y que de ser un partido marginal provocó un verdadero sismo político el pasado diciembre cuando obtuvo el 11% de los votos y 12 diputados de los 109 del Parlamento andaluz.

Cuando había bipartidismo votar era más sencillo ya que al final cada uno según su ideología se posicionaba junto al PSOE (izquierda) o PP (derecha) y así fue como de 1982 a 1993 el PSOE disfrutó de tres mayorías absolutas consecutivas y el PP logró dos en 2000 y 2011.Sim embargo en esta última don Mariano Rajoy se enajenó y no la supo gestionar y con sus errores propició el crecimiento de una marea independentista en España con nuevos partidos que empezaron a competir con los dos principales en los segmentos de las ideologías de izquierda y derecha.

Y los resultados de las elecciones del pasado 28 de Abril nos han mostrado que, de una forma u otra todos los partidos han competido por un mismo segmento electoral: bien en la izquierda o bien en la derecha.

Según los datos del INE, había 36,8 millones de españoles con derecho a votar, con 1,15 millones de nuevos votantes, lo que suponía 400.000 votantes más que en las generales de 2016. De estos 36,8 millones entre las opciones “de izquierdas”, había más de una docena de listas, que sumaban 12,718 millones. Las opciones “de derechas” contando al conservadurismo tradicional nacionalista sumaban 12,356 millones .Es decir que entre ambos bloques ideológicos apenas había una separación de 362.000 votantes pero don Pedro Sánchez ha tenido la habilidad de destrozar el bloque de la derecha asustando a los votantes con que habría una “involución” si gobernara una coalición de PP, C’sVox a los que llegó a denominar la derecha “trifálica”apoyado por la sin par doña Susana Díaz que llego a llamar el “trifachito” a estos tres partidos y nos pedía ese “HAZ QUE PASE” y que su izquierda llegara al gobierno, algo que le ha funcionado a la perfección

Estos son los números

El PSOE dentro del bloque de izquierdas ha conseguido en estas elecciones 7.480.755 votantes frente a los 5.443.846 que tuvieron en el 2016 lo que supone ganar 2.036.909 de votos ganados

De lis mismos 108.932 podrían haber venido de un trasvase de Podemos que- también dentro del bloque de izquierdas- ha conseguido 3.118.191 votos frente a los 3.227.123 que sacó en 2016 pero no se le puede negar el mérito de haber movilizado otro 1.927.977 de esa izquierda . Así es como los socialistas han crecido un 35 % (7,480 millones).

La destrucción de la derecha se resume en estas cifras:

El PP ha obtenido en 2019 4.356.023 votos frente a los 7.941.236 que tuvo en él 2016 lo que supone perder 3.585.213 votos. Se ha hundido ya que ha perdido un 42 % (de 7,941 millones a 4,356 millones ) de su electorado y su resultados se traduce en 66 escaños en lugar de los 137 que tenia.

Ciudadanos ha sido una de las candidaturas que ha aprovechado mejor la participación récord de estas elecciones (cifrada, finalmente, en 26,315 millones españoles) obteniendo en 2919 4.136.600 votos frente a los 3.141.570 que tuvo en 2016. Esto supone 995.030 votos ganados y aunque parte de ellos han sido robados al PP el señor Rivera no solo ha sido capaz de convencer a los ex afines del PP sino también a parte de los nuevos 400.000 votantes. Esa es la razón de su espectacular subida de 32 a 57 escaños pero es una victoria pírrica porque ni siquiera ha podido superar hoy en día los peores resultados del PP.

En cuanto a VOX ha obtenido 2.677.173 votos en 2019 frente al exiguo resultado de 47.182 que tuvo en 2016 lo que representa 2.629.991 de votos ganados. Gracias a la división de la derecha de aquellos 3.585.213 votos perdidos por el PP 2.590.183 se han ido posiblemente a sus filas pero buena parte de los electores que hoy han optado por el señor Abascal podrían volver a las filas de Casado si este lo hace bien. Es el ruego de pescar en caladeros ajenos. No obstante si hace una buena labor en el nuevo Parlamento y consolida su electorado. le auguro al PP un destino parecido al que tuvo la extinta UCD.

Las urnas de la pasada jornada electoral han desembocado en una aritmética parlamentaria en la que sólo se vislumbran como mayorías incontestables (mayorías absolutas, 176 escaños), la unión de PSOE con Ciudadanos ( algo poco probable) o la del PSOE con Unidas Podemos y ERC . Así es que nos esperan tiempos difíciles y-como en las buenas corridas/ habrá que decir eso de: “que Dios reparta suerte ” porque los españoles la vamos a necesitar

“Sinuhé, El Egipcio” y las tablillas cuneiformes de ‘El-Amarna’

En 1.945 el gran escritor finlandés Mika Waltari (1.908-1.979) escribió una novela ambientada en el llamado Imperio Nuevo o Segunda Época Tebana. Se trataba de “Sinuhé, El Egipcio” en la que nos contaba en quince libros una preciosa historia-escrita en primera persona- sobre la vida errante de un médico a lo largo del reinado de cuatro faraones: Amenhotep III, Amenhotep IV (más conocido como Akhenatón) Tutankamon y el general Horemheb. En el Libro V Sinuhé empieza a ejercer la medicina en Symira y trata a Aziru, rey de Amurrú, obteniendo su agradecimiento al cederle su esclava, Keftiú, de la que aquel el rey se había prendado. Al entrar en guerra Egipto con los khabiri, Sinuhé se incorpora como médico a las tropas del faraón, comandadas por Horemheb, a fin de conocer la guerra y estudiar las heridas producidas por las armas. Está presente en la batalla contra los khabiri, que son derrotados y los egipcios entran en Jerusalén. Sinuhé, tras una inicial resistencia, asiente a la proposición de Horemheb de que le sirva de espía en los países que fuera recorriendo.

Waltari nunca estuvo en Egipto, pero encontró en el Museo de Berlín, en 1.938, los llamados “Papiros de Berlín” que eran una serie de documentos egipcios del Imperio Medio, datados entre 2.160 y 1.700 a. C. y encontrados en Menfis. En los papiros 10499 (B) y 3022 (R), se encontraba “la historia de Sinuhé” uno de los más destacados aportes de la literatura egipcia antigua, y él adaptó aquella historia con aventuras/desventuras y horizontes geográficos y temporales distintos. Pero aquel “Sinuhé literario” creado por Waltari resulta que terminó aproximándose bastante al “contexto histórico real” del tiempo de su personaje tras el descubrimiento de las llamadas “cartas de Amarna“.

La imagen de portada es la carta referenciada como EA 161, una de las tablillas que reflejan la correspondencia entre aquel Aziru líder de Amurru y el Faraón Akhenatón (Amenhotep IV). Aziru,era un personaje muy intrigante, que está muy bien descrito por Waltari en su novela y «siervo de dos amos» con una ambigua política que se limitaba a sortear políticamente tanto a Hatti como a Egipto, y declarándose vasallo de una u otra potencia según exigían las circunstancias. Así fue como Amenofis IV, indignado, lo llamo al orden y le conminó a que se presentara en Egipto.

Todo esto se sabe hoy por “las cartas de Tell el-Amarna“. Tell el-Amarna, es un pequeño pueblo situado junto al Nilo a mitad de camino entre el Cairo y Luxor. En el año 1. 887, una aldeana fue allí, según unos, a buscar ladrillos antiguos con los que edificar su casa y según otros, para coger barro fertilizador para sus campos ( lo que en Egipto se llama “sebakh“, una forma doméstica de abonar la tierra). El caso es que, removiendo la tierra, encontró unas extrañas tablillas de barro, que sufrieron múltiples peripecias hasta ser reconocidas por los egiptólogos. Estaban escritas en idioma acadio y con los caracteres cuneiformes de la lengua Akkadian que era la lengua que los faraones egipcios y los reyes hititas usaban para comunicarse entre sí y resultaron ser todo un archivo histórico de la correspondencia del rey de Egipto con sus vasallos asiáticos y con los grandes reyes de su época.

Tras aquel descubrimiento el arqueólogo William Flinders Petrie en 1.891 recuperó con éxito 21 tabletas más y finalmente se encontraron un total de 388 tablillas que son las llamadas “cartas de Amarna” (a veces también referidas como “correspondencia de Amarna” o “tabletas de Amarna“) y de las mismas, 382 están catalogadas y repartidas en diferentes museos, abarcando un período que se extiende a la época de los reinados de Amenhotep III (1.402-1.364 a.C), Amenhotep IV (1.350-1.334 a.C) y Tutankamón (1.335- 1.325 a.C.) es decir, un momento histórico difícil y decisivo de aquellos tiempos.

Estas tabletas de arcilla, reflejan una correspondencia diplomática entre la administración egipcia y sus representantes en Canaán y Amurru durante  la etapa del Imperio nuevo tambien llamado Reino Nuevo. Aquel período de la historia del antiguo Egipto transcurre entre los años 1.550 y 1.200 a.C y abarca las dinastias XVIII, XIX y XX de Egipto. El imperio Nuevo fue el periodo más próspero de Egipto y marcó el cenit de su poder.

En el mapa siguiente se muestra la distribución. territorial de la zona durante el período en que se confeccionaron estas cartas mostrando las grandes potencias del periodo. Egipto (verde), Hatti (amarillo), Kassite Reino de Babilonia (púrpura), Asiria (gris) y Mittani (rojo).

Las “cartas de Amarna” se dispersaron de la manera siguiente:

203 están en el Vorderasiatisches Museum de Berlin

50 se ubican en el Museo de El Cairo

95 en el British Museum

22 en el Ashmolean Museum de Oxford

7 en el Museo del Louvre

9 en colecciones privadas

2 en el Metropolitan Museum de Nueva York

Para situarnos en el contexto histórico de las mismas debemos decir que El-Amarna fue una ciudad muy importante de aquellos tiempos, porque allí se ubicaba la ciudad-capital de Akhenatón. A lo largo de toda la historia de Egipto solamente hubo una época durante la cual se impuso un monoteísmo religioso y esta fue época del reinado del faraón Akhenaton. El sucesor de Amenofis III era Tutmosis, su hijo mayor, sin embargo, la muerte prematura del mismo, hizo que subiera al poder Amenofis IV (1.364-1.347 a.C,) hijo de Amenofis III y de la reina Tiyi, y este rey fue nombrado sumo sacerdote de Re en Heliópolis y coronado faraón en el templo de Amón en Karnak.

Durante los reinados de Tutmosis IV y de Amenofis III, el clero de Amón había sido desplazado por el de Re y se había introducido el culto a Atón,manifestación de Re Haractes. En el año cuarto de su reinado, Amenofis IV tomó el nombre de Akhenaton y construyó una nueva capital en un lugar nuevo, Akhetaton, la actual Tell-el Amarna y aquellas cartas fueron aparentemente “perdidas” cuando Amarna fue abandonada en el reinado de Tutankamón

 Levante Mediterráneo

Como antes dijimos, este archivo de correspondencia (en su mayor parte diplomática) refleja las relaciones entre la administración egipcia y sus representantes en las regiones de la zona conocida como el  Levante Mediterráneo  limitada al oeste por el Mar Mediterráneo, al sur por el desierto árabe y al este por Mesopotamia y desde un punto de vista histórico y cronológico, nos arrojan luz sobre las relaciones de Egipto con Mitanni, Asiria, los Hititas de Anatolia, Siria y hasta la isla de Chipre (Alashiya).

Aunque estas misivas no contienen fechas ni referencias cronológicas (quizás porque en el sistema diplomático vigente en ese época no había un único calendario genérico para todos y no era necesario fecharlas) pueden referenciarse históricamente, ya que hay casos en los que los trabajadores de la cancillería egipcia anotaban en escritura hierática las indicaciones del tiempo conforme a la costumbre de los escribas egipcios.

Se trata de cartas de personas notables de aquel citado Levante mediterráneo e incluso del propio Faraón e incluyen mensajes de Akenatón y su reina Nefertiti. La mayoría (más de trescientas) son de carácter diplomático, pero también existen algunas de carácter literario y didáctico. Como antes hemos indicado están escritas en acadio, el idioma que usaban y escribían aquel entonces los funcionarios egipcios .

¿Y de dónde viene el idioma acadio? Pues a finales del IV milenio a. C. los sumerios comenzaron a escribir mediante pictogramas, es decir, mediante dibujos que representaban palabras y objetos, pero no conceptos abstractos. Así surgió la escritura cuneiforme, que es una de las formas más antigua de escritura conocida por la humanidad. El adjetivo cuneiforme, viene del latín “cuneus” (cuña) y debe su origen al aspecto de de los pequeños trazos en los signos de aquella escritura mesopotámica.

La escritura cuneiforme procede del sur de Mesopotamia, y parece ser que fue inventada por los sumerios, heredada por los acadios, y difundida por toda Asia Menor, Siria, Persia, y terminó siendo la escritura utilizada en los documentos diplomáticos del imperio egipcio

Muestra de la extinta escritura cuneiforme de Akkadian

El pueblo de los acadios, fue uno de los más importantes de Mesopotamia y hacia el 2.340 a. C. su rey Sargón ya había fundado la ciudad de Acad o Agadé en las proximidades de Kish al norte mesopotamico, con un reino que se extendía por toda la cuenca del Tigris y el Éufrates llegado hasta el Líbano y controlando todo el comercio del golfo Pérsico

Extensión del Imperio acadio Fuente Wikipedia 

La escritura cuneiforme fue extendiéndose por toda esta región y hacia el 2.600 a. C. los símbolos pictográficos ya se diferenciaban claramente del ideograma, o sea, del signo que representaba la idea que se quería decir. En la siguiente imagen podemos ver cómo aquella escritura cuneiforme fue evolucionado desde una primera etapa pictográfica.

Para el que quiera saber más sobre la escritura cuneiforme en Mesopotamia. aquí  le pongo un estupendo enlace  de un trabajo de la Universidad de Zaragoza.

Y es precisamente durante la última edad de bronce (1.600 – 1.200 a.C) cuando la administración egipcia empleó masivamente esa escritura cuneiforme en tabletas escritas en acadio para comunicarse con los poderes locales del Levante mediterráneo y con las grandes potencias del antiguo Oriente próximo. Toda la información sobre las “cartas de Amarna” se puede encontrar en  este enlace  por lo que no me extenderé demasiado en relatar el contenido de las mismas. Simplemente hablaremos que nueve de estas cartas reflejan una correspondencia en la region cananeo-palestina como la de la siguiente imagen que es una carta de Tushratta, noveno rey de Mitani a Amenofis III en la que le ofrece amistad

Fuente:  Wikipedia 

En el artículo se analizan otras cartas diversas ( todas ellas dirigidas al faraón de Egipto Amenofis III ) como las del rey Alasiya (enviando regalos), la de Rib-Hadda alcalde Gubla (que implora en varias ocasiones al Faraón que le envíe ayuda) , la de Biridiya alcalde de Megiddo (que se queja de los ataques de Labaya contra su territorio) la de Abdi-Heba de Jerusalén (que defiende su nombre y pide ayuda contra los Hapiru), la de Yapahu de Gazru (indicando que su hermano menor se ha rebelado en su contra y ha entrado en Muhhazu) y una última de Amenonhotep III dirigida a Endaruta de Akshapa, para decirle que esté en guardia y custodie el sitio del rey

Las Cartas de Amarna nos cuentan la historia de Egipto. En las mismas se reflejan las relaciones diplomáticas, las guerras, las fidelidades y las traiciones y por ellas conoció el mundo la existencia de dos lenguas perdidas, la hitita (cartas EA 31 y EA 32) y la hurrita (carta EA 24). También nos hablan de las prácticas comerciales entre Egipto y los países libres (principalmente Babilonia, Mitanni y Alasiya), por ellas conocemos como eran los regalos protocolarios y la existencia de un comercio internacional firmemente establecido, en el que las grandes potencias conseguían las materias primas necesarias para su desarrollo y otros productos deficitarios en sus economías con intercambios comerciales entre productos deficitarios y sobrantes,

También nos hablan de préstamos internacionales y nos cuentan interesantes anécdotas sobre los matrimonios de estado de entonces, con los “precios de la esposa” reseñados minuciosamente con el peso de los metales preciosos y la cantidad de piedras empleadas en las joyas usadas. El exhaustivo cálculo de aquellos valores nos permite deducir que aquellos matrimonios eran verdaderos “intercambios comerciales” entre las cortes de países contrayentes.

Finalmente, se comprueba por las citadas cartas que durante la dinastía XVIII, Egipto dominaba Nubia y el País de Kush, lugares con extensas zonas auríferas y vemos que existía un intenso tráfico comercial entre las grandes potencias y que Siria y Palestina se veían atravesadas por espectaculares caravanas. Los lujosos séquitos de los mensajeros reales surcaban una y otra vez los caminos que iban de Hatti a Babilonia y desde Mitanni a Egipto. ¡Cómo habría enriquecido Mika Waltari su historia si hubiera tenido acceso a todas las “cartas de Amarna” !

Fuentes:

Egyptians and the Cuneiform Tradition. On the Palaeography oc the Amarna“. Jana Mynářová

Regalos, comercio y créditos internacionales según las cartas de Amarna“. Teresa Armijo Navarro-Reverter

The Amarna Letters, Baltimore: Johns Hopkins University Press” , 1992.William L. Moran

El gran genio soviético Léon Theremin

Todo aquel que ha tenido la oportunidad de acercarse a un Theremin ha quedado sorprendido por su magia, pues literalmente se trata de un instrumento musical que se toca sin ser tocado ya que solo hay que mover las manos en el espacio ubicado alrededor de sus antenas para que se generen sus sonidos. Su inventor fue un ruso de nombre Lev Sergeyevich Termen más conocido después como Léon Theremin y lo desarrolló en 1919.

Lenin

El tiempo en el que se desarrolló este invento fueron los primeros años del siglo XX en pleno apogeo de la Revolución rusa de octubre de 1917 en la que los trabajadores soviéticos que formaban el partido bolchevique, dirigidos por Vladimir Ilich Ulianov (más conocido como Lenin) constituyeron el primer gobierno socialista del mundo. En esta época de grandes cambios científicos Lenin sentenció su famosa frase en la que decía: “communism is soviet power plus the electrification of the entire country” ( “el comunismo es el poder soviético sumado a la electrificación del país completo” ). Así las cosas y en ese contexto revolucionario ruso se produjeron allí una serie de proyectos agresivamente modernos y uno de ellos fue este instrumento musical electrónico de peculiar sonido al que llamaron Theremin.

Su inventor Lev Termen a la edad de 17 años y en su último año de escuela secundaria, ya tenía su propio laboratorio en casa para experimentar con circuitos de alta frecuencia, óptica y campos magnéticos y con esa edad, el 9 de mayo de 1913, fue junto a su primo, un joven físico llamado Kirill Fedorovich Nesturkh, a escuchar la disertación de la tesis del físico Abram Fedorovich Ioffe que trataba sobre el efecto fotoeléctrico elemental, el campo magnético de los rayos catódicos y las investigaciones relacionadas. Desde aquel día ambos se hicieron amigos y aquel lo recomendó al investigador Karl Karlovich Baumgart, que estaba a cargo del equipo de laboratorio de física del recién formado Instituto físico-técnico de San Petersburgo que le reservó una habitación y un equipo para que continuara con sus experimentos sobre la fluorescencia gaseosa en diferentes condiciones.

Aquellas investigaciones se detuvieron cuando en 1916 Lev Termen comenzó su servicio militar, un período que aprovechó para diplomarse como ingeniero de radio militar en la Escuela de Graduados en Electrónica para Oficiales supervisando la construcción de un proyecto para una estación de radio de recepción internacional en Saratov que conectaba el área del Volga con Moscú. En 1919 viajó a Petrogrado para establecer otra estación de escucha internacional y allí su antiguo amigo Abram Fedorovich Ioffe lo llamó para pedirle que se incorporara al recientemente fundado Physical Technical Institute de esa ciudad.

Y la primera asignación para Lev Termen en aquel instituto fue la de construir un dispositivo para medir la densidad de los gases, por lo que construyó un oscilador de alta frecuencia para medir su constante dieléctrica con alta precisión agregando al mismo un circuito audible para medir los cambios sutiles en esta densidad. Cuando su jefe Ioffe vio el prototipo le instó a buscar otras aplicaciones para el mismo y Lev Termen comenzó a experimentar con la capacidad natural del cuerpo humano para conducir la electricidad y el almacenar cargas eléctricas. Su idea era la de que la capacidad corporal natural de una persona, cuando se encuentra cerca de un circuito eléctrico, podía interferir con la capacidad de este circuito, y provocar un cambio en sus parámetros. Esto le permitía activar un dispositivo de alarma por detección de movimiento, pero en las pruebas notó que el tono de su aparato cambiaba cuando su mano se aproximaba al mismo y emitía notas que le recordaban al sonido del violonchelo. Con esta idea empezó a experimentar con su aparato para obtener distintas formas de controlar su sonido agregando primero un simple pedal para el volumen y luego cambiándolo a una segunda antena. Así fue como entre los principios de 1920 y el otoño de aquel año desarrolló su novedoso instrumento musical.

Para noviembre de 1920, Lev Termen ya había dado su primer concierto público con aquel nuevo instrumento, modificado con una antena de volumen horizontal que reemplazaba el anterior control de volumen operado con el pie. Él llamó a su invento el “etherphone” y fue conocido en la Unión Soviética como el Терменвокс (Termenvox), para posteriormente ser denominado Thereminvox en Alemania, y más tarde como el ” theremin ” en los Estados Unidos de América.

El Theremin usa los mismos principios que la radio y es un dispositivo de radiofrecuencia que por medio de la interacción de dos osciladores produce una amplia gama de notas musicales con un hermoso sonido que se asemeja mucho al de un violonchelo. Los módulos de este aparato se representan en el esquema siguiente

La base de este instrumento son tres osciladores de tipo Colpitts , el primero usado como referencia de tono, el segundo para el control de tono que queda libre para verse influido por la  capacitancia  (impedancia ofrecida por un condensador al paso de una corriente eléctrica) de la mano de quien lo toca al acercarse o alejarse de la antena de tono del instrumento y el tercer oscilado sirve para el control de volumen. El equipo se completa con otros componentes como un mezclador, un circuito de volumen resonante con amplificador controlado por voltaje, un amplificador de audio y una fuente de alimentación.

Cada oscilador utiliza un inductor de núcleo de ferrita con tres condensadores como componentes para determinar la frecuencia. El funcionamiento en síntesis es el siguiente: las señales de los dos osciladores de tono se envían al mezclador en donde se producen los productos de suma y diferencia de estas señales. Después del filtrado, solo emerge la señal de diferencia de audio y esta se envía a un amplificador controlado por voltaje (VCA). La ganancia de este amplificador va variando según la señal de CC del detector en el circuito resonante de volumen y esta señal se produce a medida que el oscilador de volumen se aleja de su frecuencia que viene establecida por la capacidad que tiene la mano del ejecutante al acercarse o alejarse de la antena de volumen. El tono de audio del VCA se envía al amplificador y, finalmente, a un altavoz para reproducir el sonido.

El Theremin

El resultado final es una caja con dos antenas: una vertical y otra horizontal y la música se ejecuta cuando las manos del concertista se acercan o alejan a estas antenas. La antena derecha, recta y vertical sirve para controlar la frecuencia- es decir el tono- y cuanto más cerca está la mano del ejecutante de la misma, más agudo es el sonido que produce. La antena izquierda está dispuesta de forma horizontal y se utiliza para controlar el volumen, funcionando de forma similar a la del circuito de tono pero en este caso lo que se convierte es la frecuencia obtenida en una tensión estable controlada por un amplificador VCA. Así el funcionamiento se activa acercando y alejando las manos de las antenas pero sin llegar a tocarlas.

Cuando la mano derecha se acerca o aleja de la antena vertical se producen los sonidos y con la mano izquierda se controla el volumen siendo más bajo cuanto más cerca esté esa mano de la antena horizontal. Este curioso funcionamiento fue en su momento descrito como cosa de magia y produce un sonido fascinante cuando está bien tocado.

La vida de Lev Termen está ligada a la Unión Soviética de los tiempos en los que vivió y el 24 de mayo de 1924, se casó con su primera esposa Katia (Ekaterina Pavlovna) de 20 años, viviendo con ella en el apartamento de sus padres en la calle Marat pero no le duraría mucho la tranquilidad porque Lenin tras conocer su nuevo instrumento quedó tan fascinado por el mismo que decidió enviarlo de gira por toda Europa para mostrar la genialidad de los inventos rusos. La idea subyacente soviética era la de montar una estrategia de propaganda unida a otra de espionaje y Lev Termen era una estupenda excusa para ir registrando patentes por el mundo capitalista y abrir nuevas vías para extraer información, así es que nuestro hombre comenzó una gira internacional para mostrar al mundo esta nueva música eléctrica, que se suponía netamente soviética cambiando su nombre por el de Léon Theremin.

En 1925, Theremin viajó a Alemania para vender la patente de su Thereminvox a la firma alemana Goldberg and Sons. Tras esto realizó una larga gira por Europa en la que llegó a ejecutar conciertos en el Albert Hall de Londres y en la Ópera de París demostrando su invento a audiencias completas. Finalmente Theremin llegó a los Estados Unidos el 30 de diciembre. 1927 con su primera esposa Katia y allí realizó con su instrumento una demostración en la Orquesta Filarmónica de Nueva York en 1928 patentando su invento en los Estados Unidos en 1928 y otorgando los derechos de producción comercial a la RCA .

Clara Rockmore y Léon Theremin

Poco después conoció a Clara Rockmore, una joven lituana emigrada de Rusia tras la revolución que había estudiado en el conservatorio de San Petersburgo. Esta mujer era una prodigiosa intérprete del violín clásico y se convirtió en una intérprete virtuosa de su nuevo instrumento y él se enamoró de ella diseñándole uno especial que pasará a la historia de la música electrónica.

Después le pidió matrimonio pero ella lo rechazó aunque Clara Rockmore pasó a la historia como la mejor intérprete conocida del Theremin. Ella tocaba clásicos como ‘The Swan’ de Camille Saint-Saëns, ‘La Vie en Rose’ de Édith Piaf y el ‘Nocturne No. 20 in C-sharp minor’ de Chopin y en una entrevista mencionó que ‘estaba fascinada por la parte estética del instrumento, su belleza visual y la idea de tocar en el aire’,

Al final Leon Theremín pasó varios años en EE.UU. desarrollando variantes de su instrumento pensando que se vendería masivamente ya que todo el mundo podría aprender a tocarlo sin necesidad de solfeo, pero su idea era errónea, y la venta fue un completo fracaso. Aún así su genio desarrolló otras patentes pioneras de televisión y otras aplicaciones de tecnología inalámbrica y una de sus empresas incluso llegó a ganar un concurso para instalar los primeros arcos de seguridad en la prisión de Alcatraz, convirtiéndose en un espía que facilitaba información a Moscú. Para integrarlo más en los Estados Unidos el consulado soviético le favoreció el divorciarse de su primera esposa Katia y tras esto él contrajo un segundo matrimonio con la coreógrafa afroamericana Lavinia Williams.

Sin embargo en 1938 Leon Theremin regresó abruptamente a la Unión Soviética y se comentó que había sido secuestrado por funcionarios soviéticos. En realidad él se fue de firma voluntaria ya que tenía problemas fiscales y financieros en los Estados Unidos pero este regreso resultó sospechoso en la URRS de aquel entonces y cayó en las redes de la represión estalinista siendo encarcelado en la prisión de Butyrka y más tarde condenado a diez años de reclusión en las minas de oro del gulag de Kolyma,

De allí fue sacado tras la invasión alemana y lo pusieron a trabajar en una sharaska (un laboratorio-prisión en el sistema de campamentos gulag) junto con Andrei Tupolev y Sergei Korolev padres de la aeronáutica y astronáutica soviéticas, e igualmente presos.Durante su trabajo en aquella sharashka, Theremin creó el sistema de escuchas Buran precursor del moderno micrófono láser , que funcionaba utilizando un haz infrarrojo de baja potencia a distancia para detectar las vibraciones de sonido en ventanas de vidrio y por este invento que supuso un avance en la tecnología del espionaje soviético en 1947, recibió el premio Stalin. El mismo fue usado por Lavrentiy Beria , jefe de la organización de policía secreta NKVD (antecesora de la KGB ) para espiar a las embajadas británica, francesa y estadounidense en Moscú.

Theremin en su laboratorio del sharashka,

También inventó otro dispositivo de escucha llamado The Thing que los rusos colocaron en una réplica del Gran Sello de los Estados Unidos tallado en madera, que en 1945, fue presentado por niños soviéticos al Embajador de los Estados Unidos como un “gesto de amistad” .Se colgó en la oficina residencial del embajador americano en Moscú y allí interceptó conversaciones confidenciales durante los primeros siete años de la Guerra Fría hasta que fue descubierto accidentalmente en 1952.

Al final Theremin fue liberado en 1947, y se volvió a casar con María Guschina, su tercera esposa, que le dio dos hijos: Lena y Natalia. La Unión Soviética lo rehabilitó en 1956 y él, como buen ruso, continuó trabajando para la KGB hasta 1966. Luego trabajó en el Conservatorio de Música de Moscú durante 10 años y en la década de 1970 fue profesor de Física en la Universidad Estatal de Moscú. Tras 51 años en la Unión Soviética, con la llegada de la Perestroika al final pudo volver efímeramente a la primera línea y volvió a viajar, visitando Francia en junio de 1989 y Estados Unidos en 1991, acompañado por su hija Natalia. En Nueva York volvió a reunirse con Clara Rockmore e hizo un concierto de demostración en el Conservatorio Real de La Haya a principios de 1993 antes de morir en Moscú el miércoles 3 de noviembre de 1993 a la edad de 97 años

Leon Theremin fue un genio ruso muy mal pagado por el régimen stalinista pero leal a su país. No pudo trabajar al cien por cien en lo que más le apasionaba: la música, porque sus instrumentos no eran del agrado de aquel régimen pero gracias a su invento del theremin, tenemos un aparato que a través del tiempo se ha ido conformando como un instrumento de culto. Alfred Hitchcock lo utilizó para causar tensión en películas como Spellbound (1945), Enio Morricone logró manipular sus sonidos a la perfección con ‘The Ecstasy of Gold’ (1966) y Tim Burton también lo incluyó en varias de sus películas, una de ellas ‘Frankenweenie’ (2012), con el bello tema de Karen OStrange Love’.

Esta es la historia de un gran genio olvidado

Fuentes

Steven M. Martin. Theremin: An Electronic Odyssey. 1993

Theremin: Ether Music and Espionage del Dr. Albert Glinsky

Revolvy 

Misterios del siglo XX. ‘Las Piedras Guía’ de Georgia’

Hoy vamos a hablar de otro misterio del siglo XX: se trata del llamado “Stonehenge americano” también conocido como las “Guidestones” o “Piedras Guía de Georgia” que se ubican en el Elbert County, un pequeño condado del estado estadounidense de Georgia creado el 10 de diciembre de 1790 por el general Samuel Elbert, que comandó las fuerzas continentales del mismo durante la revolución americana.

La zona de Stonehenge se encuentra cerca de Amesbury, en el condado de Wiltshire, Inglaterra, a unos quince kilómetros al norte de Salisbury y nadie sabe cómo ni para qué fue construida. Hay teorías que incluso afirman que algunas de sus piedras más famosas y grandes no fueron arrastradas por el hombre, sino que ya estaban allí antes de que llegaran los humanos, sin embargo el enorme monumento de granito, al que llaman las “Guidestones” que imita a este monumento megalítico es de construcción muy reciente y se ubica en lo alto de una de las colinas del condado de Elbert

Wikipedia

El condado de Elbert está asentado sobre un lecho subterráneo de granito que fue identificado a finales del siglo XX como el Cinturón de Granito Azul Lexington-Oglesby. Mide aproximadamente quince millas de ancho por veinticinco de largo y el pueblo de Edelton, en Georgia es denominado como ‘la capital de granito del mundo

Fue allí cuando un día de junio de 1979, Joe H.Fendley presidente de una de las mayores empresas productoras de granito de aquella región, la Elberton Granite Finishing Company recibió la visita de un elegante forastero con aspecto de tener entre 70 y 80 años que le solicitó la construcción de un extraño monumento. Se identificó como Robert C. Christian añadiendo que representaba a un “pequeño grupo de leales americanos creyentes en Dios.” mostrándole los planes del mismo y pidiéndole precio por su construcción.

Las especificaciones estaban en el sistema métrico decimal (lo cual era bastante raro en los Estados Unidos del año 1979) y le indicó que se ajustaba a precisas coordenadas astronómicas. La finalidad de este monumento sería la de ser una especie de manual en piedra para los supervivientes de una era post-apocalíptica en la Tierra, por lo que su estructura debería de ser capaz de resistir los eventos más catastróficos, para que los restos destrozados de una presunta humanidad aniquilada (no sabemos si por una guerra nuclear o cualquier otra hecatombe planetaria) pudieran usar las guías del mismo para restablecer las directrices de una nueva civilización.

El señor Fendley escuchó las pretensiones de aquella persona que se identificaba con el seudónimo de R.C. Christian y lo tomó por loco. Además lo que le pedía era un trabajo descomunal que exigía preparar las piedras más grandes que nunca se habían cortado y el uso de herramientas especiales, equipo pesado y consultores pagados, pero aquel señor Christian le preguntó cuánto tardaría en construirlo a lo que Fendley le contestó que más de seis meses pero que no podría comprometerse a hacer ese trabajo hasta que supiera que el mismo podría ser pagado. Fue entonces cuando aquel señor Christian le preguntó si había un banquero en la ciudad que él considerara fiable.

Fendley, en un último intento por quitárselo de encima le dijo que el precio final sería muy alto esperando que aquel cliente no aceptara el mismo, pero-para su sorpresa- el coste estimado de ejecución de su proyecto no afectó lo más mínimo al señor Christian que se mostró dispuesto a pagar ese dinero (se habla de que fue del orden de los 400.000 $) por lo que finalmente decidieron ir a ver banquero de confianza del granitero Wyatt C. Martin presidente del Granite City Bank para proceder al pago. Antes de la visita advirtió a aquel banquero que aquel proyecto era extremadamente raro pero cuando Martin vio a aquel señor Christian, elegantemente vestido y con exquisitos modales lo tomó más en serio. Se trataba una persona culta que le dijo directamente que RC Christian era un seudónimo y que su grupo había estado planeando aquel proyecto en secreto durante 20 años. Cuando él le comentó que aquello le parecía un despilfarro su respuesta fue un lacónico: ‘No entiendes‘.

Aun así el banquero necesitaba saber el verdadero nombre de aquel señor R.C. Christian para poder verificar la operación y- finalmente- los dos negociaron un acuerdo: el señor Christian revelaría su nombre real a condición de que Martin le prometiera servirle como su único intermediario, y firmaran un acuerdo de confidencialidad que exigía el no divulgar sus datos y que tras la construcción se destruirían todos los documentos y registros. a lo que él accedió.

El dinero fue recibido desde diferentes cuentas para no poder ser rastreado y antes de marcharse el señor Christian contrató una avioneta para sobrevolar la zona y elegir la mejor localización posible para su monumento, seleccionando un pequeño terreno en el punto más alto de Elberton. Tras esto entregó a Fendley una caja de zapatos llena de documentos con todas las especificaciones que debía de tener su monumento y se despidió de él con estas palabras: “Nunca me volverá a ver“.

Tras recibir el cuantioso pago anticipado por aquel trabajo la Elberton Granite Finishing Company se puso a ejecutar este carísimo encargo y en nombre de RC Christian el banquero Wyatt C. Martin compró cincos acres de tierra de la colina elegida al granjero Wayne Mullenix pagando cinco mil dólares por este terreno. El señor Martin– actuando como contratista- encargo los cimientos del monumento y allí se colocaron las losas de granito cortadas, perforadas, grabadas y colocadas de acuerdo a las especificaciones, exigidas A partir de ese momento, el misterioso señor Christian se comunicó únicamente con el señor Martin, escribiéndole unas semanas más tarde para solicitarle que la propiedad de la tierra y el monumento se transfirieran al Condado de Elbert.

Wyatt C. Martin inspecciona las letras del monumento antes de la inauguración Foto: Cortesía de Fendley Enterprises Inc.

Construcción de las piedras en la Elberton Granite Finishing Company. Un trabajador usa un quemador especial para terminar una losa de granito azul piramidal. Foto: Cortesía de Fendley Enterprises Inc.

Joe H. Fendley posando en la obra terminada de las Guidestones. Foto: Cortesía de Fendley Enterprises Inc.

El extraño monumento fue inaugurado el 22 de marzo de 1980 fecha del equinoccio de primavera con la asistencia de unos 400 curiosos.

Nadie sabe que pretendía aquel extraño señor RC Christian ni a quienes representaba y su verdadera identidad tan solo fue conocida por las dos personas antes citadas: el encargado de la fábrica de granito Mr Joe H. Fendley y el banquero que lo representó en la obra Mr. Wyatt C. Martin y ambos se aferraron a un pacto de silencio entre caballeros para no revelar su verdadera identidad. Lo que si se sabe es que los mensajes grabados en las piedras contienen unas ideas muy controvertidas sobre el establecimiento de un gobierno mundial, el control de la población y las relaciones del hombre con la naturaleza,

Las Piedras Guías de Georgia

El imponente monumento, una vez terminado pesa 119 toneladas e imitando al megalítico de Stonehenge dispone de cinco columnas de granito de seis metros de altura, coronadas por una piedra angular. Las mismas están dispuestas con precisión geométrica y ofrecen tres puestos de observación astronómica que marcan las posiciones del sol y las estrellas. También se enterró bajo esta estructura una cápsula del tiempo, aunque no se sabe lo que contiene ni quiénes ni cuando deben de abrirla en el futuro

Disposición de las piedras

La figura muestra como se alinean estas columnas con unos criterios astronómicos que siguen un patrón hermético y ocultista. Para las especificaciones astronómicas, Fendley necesitó contratar a un astrónomo de la Universidad de Georgia para que le ayudara y el resultado final muestra a las cuatro piedras exteriores están orientadas en los límites del curso solar. La columna central tiene un orificio de 7/8 pulgadas perforado que a través de la piedra angular enfoca un rayo de sol que al mediodía señala el día del año. También existe un agujero taladrado por donde puede verse siempre la Estrella Polar, que indica el Norte terrestre y se alinea perfectamente con el Sol en los equinoccios y solsticios. Resulta curiosa la similitud del diseño de estas Guidestones con el famoso obelisco que nos presentaba Stanley Kubrick en su famoso film ”2001: una Odisea del espacio

En las Piedras se hallan grabados dos mensajes de texto. El primero se encuentra en la cúpula superior del monumento, y está redactado en 4 escrituras antiguas: babilónica y cuneiforme al norte, griego clásico, al este, sánscrito al sur, y escritura jeroglífica egipcia al oeste. El mensaje dice esto:

Dejad que estas sean Piedras Guía hacia una Edad de la Razón”.

Según los estudiosos esta frase es una referencia al libro “La Edad de la Razón” de Thomas Payne escrito entre 1793 y 1795 como respuesta a las actitudes extremas de los revolucionarios franceses que expulsaron a la religión por la puerta y la recibieron por la ventana. Esta obra es fiel a la idea de un dios newtoniano, como supremo arquitecto del cosmos que se rige por leyes científicamente aprehensibles.

El otro mensaje, más grande y que mejor se ve se refiere a diez lemas que son unos pensamientos orientadores, ofrecidos al mundo por los anónimos constructores de este monumento. Estos diez pensamientos-guía están escritos en 8 idiomas modernos (un idioma en cada cara de cada piedra), que son español, inglés, ruso, chino antiguo, árabe, swahili, hindú y hebreo. El texto reza así en castellano

Mensaje grabado en las piedras (español)

• 1. Mantener a la humanidad por debajo de los 500,000,000 en perpetuo equilibrio con la naturaleza.

• 2. Guiar sabiamente la reproducción, mejorando la condición física y la diversidad.

• 3. Unir la humanidad con una nueva lengua viva

• 4. Gobernar la pasión, la fe, la tradición y todas las cosas con la razón templada

• 5. Proteger a las personas y a las naciones con leyes justas y tribunales imparciales.

• 6. Dejar a todas las naciones gobernarse internamente, resolviendo las disputas externas en una corte mundial.

• 7. Evitar las leyes mezquinas y los funcionarios inútiles.

• 8. Equilibrar los derechos personales con las obligaciones sociales.

• 9. Premiar la verdad, la belleza y el amor, buscando la armonía con el infinito

• 10. No ser un cáncer para la tierra. Dejarle espacio a la Naturaleza

Y ahora viene la pregunta: ¿todo esto para qué?…

A unos pocos metros, al oeste del monumento, existe una losa de piedra que ofrece algunas notas aclaratorias sobre la historia y el propósito de estas Piedras Guía y que menciona a sus patrocinadores

Mensaje informativo

Traducción :

CARACTERISTICAS ASTRONOMICAS

1. El canal a traves de la piedra indica el polo celestial

2. La ranura horizontal indica el viaje anual de sol

3. El rayo de sol a traves del tope de la piedra señala el tiempo meridiano a lo largo de todo el año

AUTOR: R.C.Christian (un pseudonimo)

PATROCINADORES: Un pequeño grupo de americanos que busca la Edad de la Razón.

CAPSULA DE TIEMPO Localizada a 6 pies debajo de este monumento Para ser abierta el…

¿Y quienes son ese pequeño grupo de americanos que invierten cuantiosas sumas de dinero en un extraño monumento que, aparentemente no tiene ningún sentido lógico? Hay diversas teorías

Una de ellas es la formulada por un teórico de la conspiración: Jay Weidner, que ha señalado las similitudes entre el nombre de RC Christian y el del fundador apócrifo de los Rosacruces, Christian Rosenkreuz, nacido en 1378 y último miembro sobreviviente de una familia noble alemana asesinada. Se trata de una legendaria orden secreta que habría sido fundada, según la “Fama Fraternitatis” publicada en 1614, y que actualmente tiene su sede en San José, California. El nombre de Rosacruz proviene de Rosy Cross, un antiguo símbolo que ha sido adoptado por muchos grupos religiosos y paganos a lo largo de la historia.La organización Rosacruz moderna, se financia por donaciones: si les envía unos pocos cientos de dólares al año y ellos te envían lecciones impresas con las “claves de la sabiduría universal”.

Otros piensan que la verdadera identidad de aquel Christian podría ser la de Lafayette Ronald Hubbard el fundador de la Cienciología al que se ha vinculado con sectas ocultistas y organizaciones secretas que planean un nuevo orden mundial. También hay quien asocian a las Guidestones con el ‘Nuevo Orden Mundial Sionista’ (por aquello de la inclusión de hebreo en los mandamientos de las piedras) una organización secreta a la que se atribuye un elaborado plan conspiratorio para intenta monopolizar todas las estructuras del poder e imponer un gobierno único a nivel mundial.

Hay una última teoría que apunta a que los señores Joe H. Fendley y Wyatt C. Martin fueron los verdaderos patrocinadores de las Guidestones y que se inventaron la existencia de aquel extraño señor RC Christian para disimular su plan . Se sabe que Fendley era un masón de grado 32 y que varios de sus mejores trabajadores que participaron en la construcción también eran masones de su misma logia y para más abundamiento hay que añadir que la historia y la construcción de las Guidestones están disponibles con gran detalle, en un libro de 50 páginas publicado por la Elberton Granite Finishing Company, llamado “The Georgia Guidestones”. Si Fendley estuvo detrás de todo esto habría sido una estupenda publicidad para su compañía.

Portada del libro

Pero de ser así ¿quienes habrían sido los inspiradores de los diez mandamientos de las Guidestones? Porque aunque la mayoría de los mismos son bastante inofensivos, promoviendo leyes justas, coordinación mundial y ambientalismo, los primeros verdaderamente ‘echan leña al fuego’

De hecho el ‘primer mandamiento” es bastante impactante, ya que-básicamente- establece que la mayoría de las personas que viven actualmente en la Tierra no deberían existir. Si tenemos en cuenta que actualmente hay unos 7.300 millones de personas, viviendo en nuestro planeta, este mandato viene a decir que actualmente tenemos un excedente de población del orden del 93.15%. Unido a la última regla de las Piedras Guía, “No seas un cáncer sobre la Tierra, deja espacio para la naturaleza” el mensaje es extremadamente preocupante, ya que compara la vida humana con un cáncer sobre la Tierra.

Con ese estado mental, es fácil deducir que quienes han puesto este mensaje piensan que debería de extinguirse casi la totalidad de la población mundial. No creo que esto haya salido de la cabeza de una sola persona pero la despoblación masiva de la tierra es un objetivo del que se comenta que algunas élites ya han pedido abiertamente. Remito al lector a artículos como el del enlace siguiente que habla de “reuniones secretas” de cierta élite mundial para abordar este tema

La segunda regla pide la acción de los legisladores en la gestión de las unidades familiares. Si leemos entre líneas, se está pidiendo la creación de leyes de estructuración del número de hijos por familia. Esto se llamaba “eugenesia“, hasta que se convirtió en políticamente incorrecto por haber sido aplicado por el nazismo.

La mayoría de las demás normas de la Piedras Guía se refieren básicamente a la creación de un gobierno mundial, regido por una “minoría iluminada”, que regule todos los aspectos de la vida humana, en particular la fe, los derechos sociales, economía, etc. Esta idea ya fue planteada por Manly P. Hall en 1917.

En fin, que pretender entender el misterio de estas piedras, el desmesurado gasto de su construcción y sus crípticos mensajes parece algo parecido a lo que Groucho Marx en su inmensa genialidad dijo afirmando aquello de: “Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cinco años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cinco años!”. Lo único cierto es que las Georgia Guidestones siguen en la cima de su colina, demostrado ser la atracción turística más importante de Elberton en Georgia

Fuentes:

Wikipedia

Skeptoid

Sitio Guidestones

Wired

El hombre con un cerebro a cuestas

El anciano de la figura es el patológo Thomas Stoltz Harvey. Un hombre que, obstinadamente empeñó toda su vida en la custodia del cerebro de Albert Einstein, una de las mentes más brillantes del siglo XX. La historia que relatamos hoy nos muestra como quien el que intenta saltarse las normas de la ética puede acabar muy mal

Todo comienza en la noche del 17 de abril de 1955 cuando el gran físico Albert Einstein de setenta y seis años es ingresado en el Princeton Medical Center de Plainsboro, Nueva Jersey, Estados Unidos aquejado de fuertes dolores en el pecho. A las 01:15 de la mañana del 18 de abril de 1955 murió y la enfermera de guardia-que no hablaba alemán- no pudo entender el significado de sus últimas palabras y estas se perdieron para siempre. ¿Fueron quizás las mismas la de transmitirle su último deseo? Podría ser, porque una cosa si es segura: Albert Einstein no quería ser enterrado en una tumba y que la misma se convirtiera en un icono mediático por lo que siempre manifestó su voluntad de ser incinerado y que sus cenizas se esparcieran en un río.

Pero sus deseos no se cumplieron porque el día de su muerte estaba de guardia el doctor Thomas Stoltz Harvey de 43 años que era el jefe de patología del Hospital de Princeton. Cuando fue llamado para hacer la autopsia de un cadáver fallecido siete horas antes él pensó que se trataba de un procedimiento de rutina y la identificación de la causa de la muerte le fue muy fácil : se trataba de una aorta reventada (aneurisma de aorta abdominal) pero, para su sorpresa se encontró con que el cuerpo que tenía delante era el cadáver de Albert Einstein.

En aquellos tiempos, una época sin ordenadores ni modernas tecnologías médicas, la única opción para estudiar un órgano consistía en tenerlo, literalmente, entre las manos y Thomas Stoltz Harvey que era un gran admirador de Albert Einstein siempre pensó que el gran físico poseía un cerebro excepcional. Por eso decidió contribuir a los anales de la ciencia facilitando a los investigadores el que pudieran identificar en dónde radicaba la gran inteligencia de aquel personaje. Supongo que esto le pareció un motivo más que suficiente para robar aquel cerebro ya que sin ningún tipo de permiso abrió el cráneo de Einstein y retiró de allí el cerebro del mayor héroe intelectual del siglo veinte.

Thomas Harvey cuando extrajo el cerebro de Einstein

Fuente: Getty images

Aquel patólogo justificó su decisión con estas palabras: “sabía que teníamos permiso para realizar una autopsia y asumí que íbamos a estudiar el cerebro” . Por eso y sin pensárselo dos veces, extrajo el mismo con sumo cuidado, lo pesó y tras tomar varías fotos lo colocó intacto en un frasco con un 10% de formol.

Foto del cerebro de Einstein recién extraído. Fuente: Nature News

La cremación de Einstein tuvo lugar al día siguiente en Trenton, Nueva Jersey, y en una ceremonia secreta, sus familiares y amigos dispersaron las cenizas del genio a lo largo del río Delaware.

Fuente: Depleted Cranium

Pero pronto los reporteros, descubrieron que el patólogo Thomas Harvey había actuado sin ningún tipo de permiso ni derecho legal para sacar el cerebro de Einstein y este hecho salió a la luz. El New York Times publicó en primera plana la noticia de que aquel cerebro había sido extraído supuestamente “para un estudio científico” de la inteligencia del gran físico nuclear y tras conocer esta noticia su hijo Hans Albert, se enteró de que el cuerpo de su padre ya no estaba intacto en el ataúd donde había sido incinerado y al día siguiente de la autopsia.

El Dr. Harry Zimmerman, médico personal de Albert Einstein llamó desde el New York Montefiore Medical Center a Thomas Stoltz Harvey y le pidió que le entregase el cerebro de Einstein a lo que él se negó afirmando que tenía intención de hacer un estudio muy minucioso del mismo y que su hijo Hans Albert le había autorizado telefónicamente para ello. Esto no era cierto porque-como dijimos antes- la reacción inicial de Hans fue la de ponerse furioso al conocer la noticia de que se había torcido la voluntad de su padre de ser quemado sin ninguna ceremonia pero luego, tras meditarlo mejor, recordó que su progenitor en algún momento de su vida, le había comentado que a él no le habría importado el que los científicos usaran su cuerpo para la investigación por lo que finalmente concedió el permiso a Harvey para que estudiase el cerebro de su padre.

Tras este consentimiento retroactivo de la familia del genio, Harvey les prometió que custodiaría su notable reliquia, y que la conservaría para la posteridad, añadiendo que también la protegería de los cazadores de recuerdos y de los buscadores de publicidad. También les aseguró que cualquier investigación sobre el cerebro de Albert Einstein aparecería solo en revistas científicas serias y que él trataría de reunir a los mejores especialistas del mundo con la finalidad de arrojar luz sobre uno de los misterios más grandes de la naturaleza: ¿que hace a un cerebro humano ser mas inteligente?

En los primeros años, tras aquella autopsia Harvey contó con el apoyo del albacea de Einstein, Otto Nathan, y del amigo del físico, el neuropatólogo Harry Zimmerman y su primer trabajo fue el de supervisar la división de aquel cerebro en 240 bloques, que fueron incrustandos en piezas de celoidina, (una forma dura y elástica de la celulosa usada para almacenar muestras biológicas) . También creó 12 series de 200 diapositivas que contenían muestras de tejido indexadas a los bloques y las mismas fueron entregadas-según lo prometido- a lo más granado en aquel entonces de la neuropatología de los años cincuenta: el Dr. Zimmerman (que originalmente había pedido que le devolviesen aquel cerebro), el Dr. Sidney Schulmau (destacado neurólogo de Chicago) y diversos centros universitarios especializados en neuroanatomía de Alemania, China, Japón y Venezuela.

Diapositivas del cerebro de Einstein en una exhibición de la Wellcome Collection de Londres, 2012. Fuente Getty Images

El director del hospital de la Universidad de Princeton, y jefe de Harvey el Dr. John Kauffman, lo apoyó en un principio pero pronto se encontró con un problema legal entre diversas instituciones y como aquella disputa parecía no terminar decidió pedirle a Harvey que le entregase lo que aún le quedase del cerebro de Einstein, pero este, en lugar de obedecer, colocó los trozos de cerebro en dos jarras de tupperware y se los llevó al sótano de su casa de Princeton.

Y en los siguientes 30 años Harvey estuvo vagando por los Estados Unidos, con aquel cerebro que ocultaba en refrigeradores de cocina o de hoteles y con el mismo a cuestas comenzó su declive. No tuvo éxito porque fueron pocos los investigadores interesados en estudiarlo e incluso el doctor Harry Zimmerman, que era poseedor de casi la sexta parte de aquel cerebro no encontró nada inusual en el mismo. A mayor abundamiento los escasos investigadores que respondieron a la petición de los análisis manifestaron que aquel cerebro no era muy distinto de otros cerebros normales, lo que reflejaba-al menos en parte-el primer resultado que obtuvo Harvey cuando tras pesar el cerebro de Einstein, descubrió que pesaba 1.230 gramos, lo que estaba en el límite inferior del rango de peso normal para los hombres de la edad de aquel gran físico.

Aún así Harvey no se convenció y siguió esperando a que aparecieran otros estudios que mostrasen diferencias dignas de un hombre excepcional y siguió proclamando, año tras año, que pronto publicaría resultados. De lo que no tenía ni idea era de que la celebridad de Einstein terminaría por engullirlo y que lo arrastraría los 43 años siguiente de su vida.

Meses después de sus autopsia, Harvey fue despedido del hospital de Princeton por negarse a entregarles su precioso espécimen y tras perder su trabajo también perdió su matrimonio, ya que su mujer lo amenazaba con tirar aquel órgano por lo que tuvo que optar por llevarlo desde entonces siempre consigo. Cuando un año después ella le pidió el divorcio, se marchó de Princeton y se fue a trabajar como supervisor médico en un laboratorio de pruebas biológicas de Wichita, Kansas.

Allí fue localizado en 1978, por un joven reportero, del New Jersey Monthly, llamado Steven Levy que fue a entrevistarlo y él le confirmó que toda la investigación realizada hasta entonces sobre el cerebro de Albert Einstein estaba dentro de los límites normales para un hombre de la edad del físico y cuando Levy le pidió ver aquel cerebro él sacó bajo un enfriador de cerveza una caja de sidra Costa Cidra en donde guardaba sus frascos de cristal con los restos que aún conservaba del mismo.

Foto aportada por Steven Levy en su reportaje, Fuente Getty images

El reportaje de Levy titulado I found Einstein’s Brain (“Encontré el cerebro de Einstein”) en el New Jersey Monthly batió todos los récords de venta y tras el mismo Harvey recibió una discreta fama e incluso la revista Science lo convirtió en una extraña celebridad. Fue entonces cuando comenzaron a llegarle nuevas peticiones de muestras de su posesión solicitadas por otros investigadores que él las mandaba en pequeñas piezas que cortaba con un cuchillo de cocina que solo utilizaba para ello. Las enviaba por correo postal en frascos de mayonesa Kraft Miracle Whip que ingería de manera compulsiva.

Con esto solo consiguió hacer más pequeño el trozo de cerebro de Einstein que conservaba pero no salió ningún resultado de los estudios que mostrasen la causa de su genio y varios años después Harvey se mudó a Weston, Missouri, donde siguió practicando la medicina mientras intentaba estudiar lo que le quedaba del cerebro de Einstein en su tiempo libre. Finalmente, perdió su licencia médica en 1988 tras un examen fallido y terminó en 1994 trabajando en Lawrence, Kansas, en una línea de ensamblaje de una fábrica de plástico.

Harvey trabajando la fábrica en 1994. Imagen extraída de la película documental de la BBC

Allí conoció a un vecino suyo, el poeta William Burroughs, ante quien se ufanaba de tener un trozo del cerebro de Einstein y tras casi 40 años desde su “famosa auptosia” Harvey aún seguía contando historias sobre el cerebro de Albert Einstein y se ofrecía o enviar fragmentos del mismo a cualquier investigador del mundo que se lo pidiera .

Regresó a Princeton, en 1997 donde un escritor de nombre Michael Paterniti lo encontró durmiendo en una cama plegable guardando lo que le aún le quedaba del cerebro del gran físico en un frasco de vidrio. Paterniti lo convenció para que se lo devolviera a Evelyn la nieta de Albert Einstein relatando el viaje en su libro Driving Mr.Albert (“Conduciendo al Sr. Albert”) en el que Paterniti describe a Harvey como un hombre excéntrico, con voz retumbante y el extraño hábito de reírse en los momentos más inapropiados.

Con él como conductor, aquellos dos hombres partieron con el cerebro de Einstein en el maletero del coche para visitar a Evelyn que vivía en Berkeley, California a casi cinco mil kilómetros de New Jersey. La extraña pareja formada por Paterniti y Thomas Harvey (que ya tenía 84 años) iba parando en hoteles baratos, y en cada parada Harvey sacaba ceremoniosamente una bolsa de lona, con un tupperware que contenía los restos del cerebro de Einstein y lo depositaba junto a su cama, no perdiéndolo nunca de vista. Tras un viaje de 10 días, por fin llegaron a donde vivía la nieta de Einstein, y tras celebrar una cena con ella, Evelyn decidió finalmente no quedarse con los restos del cerebro de su abuelo.

Thomas Harvey en 1994 con el cerebro de Einstein en un frasco de su cocina, 1994. Michael Brennan/Getty

Tras 42 años con el cerebro de Einstein a cuestas Harvey, ya con 85 años, fue filmado por la BBC que realizó un documental sobre la vida del patólogo y en donde nos lo mostraron como un octogenario vagando por el sótano de su casa con un frasco donde conservaba lo que aún le quedaba de “su tesoro”. Al final todo terminó en el mismo sitio donde la historia había comenzado cuarenta y cinco años antes y en 1998, Thomas Harvey entregó los 170 trozos de cerebro que aún mantenía en su poder al Dr. Elliot Kraus, patólogo principal del Centro Médico Universitario de Princeton en Plainsboro.

Harvey falleció el 5 de abril de 2007 a la edad de 94 años en Titusville, New Jersey, U.S y cinco años después, sus herederos donaron al Museo Nacional de Salud y Medicina de Maryland, un amplio conjunto de fotografías y diapositivas microscópicas. Hay otro lugar del mundo donde se pueden ver piezas del cerebro de Albert Einstein y es el Museo Mütter de Philadelphia que las recibió de distintas fuentes.

Es imposible saber desde aquel lejano mes de abril de 1955 cuantos trozos había cedido Harvey del cerebro de Einstein por lo que es factible pensar que hay un número desconocido de personas en el mundo que aún guardan en su casa una pequeña porción del cerebro del genio que dedujo la ecuación de la física más conocida en el planeta.

Pese a todo, el estudio del cerebro de Einstein no llegó a ninguna parte y quien quiera saber mas sobre este tema puede leer este estupendo reportaje de la BBC titulado The strange afterlife of Einstein’s brain en donde puede verse que no se han obtenido resultados significativos pero Thomas Harvey arruinó su vida por quedarse con aquel cerebro aunque cumplió la promesa que le hizo a su hijo Hans Albert de no venderlo ni nunca dejó de tratar de encontrar investigadores dispuestos a estudiarlo.

La moraleja de esta historia es parecida a la sinopsis de aquella novela de Joe Hill que se titula “El traje del muerto” cuando dice aquello de:

Tarde o temprano los muertos te alcanzan

Fuentes;

Michael Paterniti , Driving Mr. Albert: A Trip Across America With Einstein’s Brain (G K Hall & Co, December, 2000)

Carolina Abraham, Possessing Genius: The Bizarre Odyssey of Einstein’s Brain (St Martins Press, March, 2002)