La imagen de portada sacada del museo del Estado de Wyoming en Cheyenne nos muestra a uno de aquellos jinetes del servicio «Pony Express» que-en su día- presumió de ser el servicio de distribución de correspondencia más rápido de la América de mediados del siglo XIX.

Porque los Estados Unidos son un país que tiene una gran extensión y la distancia entre sus costas este y oeste viene a ser del orden de los 3.000 km. Con estas enormes distancias no era raro que en 1845, un mensaje del presidente James K. Polk tardase más de seis meses en llegar desde Washington hasta San Francisco. Para enviar en aquellos tiempos en aquel continente una carta entre sus dos costas se debía usar un barco hasta Panamá y luego cruzar aquel istmo a lomos de mulas hasta llegar al Océano Pacífico, desde el que se debía de coger otro barco hasta California.

Cuando se abrió el Canal de Panamá, el transporte se agilizó y dos compañías marítimas monopolizaron las comunicaciones entre ambas costas: la US Mail Steamship Company de George Law que operaba desde la costa atlántica, y la Pacific Mail Steamship Company, de William H. Aspinwall, que lo hacia desde el Pacífico. Ambas transportaban correo de un extremo a otro de América pero en 1860 se creó una ruta terrestre más rápida que se conoció como la Línea Butterfield Stage y que iba desde San Luis (Missouri), hasta El Paso(Texas).

Antigua diligencia de correo americana

Otra muy famosa fue la Overland Mail Company, en realidad un consorcio de varias empresas de transporte, entre ellas la poderosa Wells Fargo & Company (que acabaría controlando la totalidad del negocio) creada en la ciudad de Nueva York en 1852 por Henry Wells y William G.Fargo ambos con experiencia bancaria ,de transportes expresos, ferrocarriles y barcos a vapor. En 1858 se inauguró la primera línea que unía San Luís y San Francisco, en un recorrido de 2797 millas en diligencia. La travesía solía durar unos 25 días. A partir de aquí, las líneas de diligencias se multiplicaron. Hacia 1860, la diligencia se había convertido en el principal medio de transporte entre Missouri y la Costa Oeste. Sin embargo aquel correo servido a través de diligencias era lento e inseguro ya que sufría continuos asaltos perpetrados por bandas de excombatientes, tanto del norte como del sur, y los ataques de los indios nativos.

Se hacía necesario encontrar una solución o alternativa para que la correspondencia más urgente llegase a su destino en tiempos más cortos y el gobierno americano lanzó un reto: si alguien era capaz de conseguir un servicio de entrega de correo en 10 días obtendría un contrato de exclusividad de la correspondencia americana para estas zonas más alejadas del oeste.

Varias empresas de diligencias y ferrocarriles intentaron acceder a este nuevo negocio de correos y mensajería, pero era una época difícil ya que los ánimos se encontraban muy caldeados por la inminencia de la Guerra Civil y fue entonces cuando William Russell junto a otros dos socios llamados Alexander Majors y William B. Waddell, decidieron montar un correo más rápido y seguro

Los socios fundadores del «Pony Express»

El correo no era igual moverlo en diligencias que con jinetes individuales y basándose en esta idea crearon una empresa llamada Central Overland California and Pikes Peak Express Company popularmente conocida como «Pony Express». Tras su fundación Russell se reunió en 1860 con el Senador por California, William Gwin, en Washington y le planteó su proyecto de hacer una ruta de correo de 3,200 kilómetros en 10 días o menos entre St. Joseph y Sacramento.

Ruta del «Pony Express»

Se trataba de un trayecto que unía las zonas más salvajes del territorio estadounidense desde Saint Joseph en Missouri hasta Sacramento en California. Se escogió como punto de partida la ciudad de Saint Joseph en el condado de Buchanan del estado estadounidense de Missouri porque era la última población a la que llegaban el ferrocarril y desde allí saldría un servicio que recorrería la larga distancia hacia el oeste hasta la ciudad de Sacramento, capital del estado de California con relevos tanto de jinete como de cabalgadura. La idea agradó al Senador y Russell consiguió el contrato.

Los caballos escogidos para recorrer esta distancia que atravesaba las llanuras y parte de las montañas rocosas. eran de la raza Pony ( de ahí el nombre de «Pony Express» ) y medían aproximadamente 1,47 m de altura con un peso de alrededor de 400 kg. En cuanto a los jinetes que deberían de montarlos se buscaron a jóvenes diestros, capaces de cabalgar estas monturas en distancias de 160 km diarios, con ocho o diez paradas intermedias para un rápido cambio del caballo. El primer cartel que los buscaba expresaba muy claro el perfil de los candidatos :

Reclamo para jinetes sin miedo.

Pony Express, de Saint Joseph, Missouri a California. En 10 días o menos. Se buscan jinetes delgados y con carácter. No mayores de dieciocho años. Deben de ser expertos jinetes que afronten riesgos y la muerte diariamente. Preferentemente huérfanos. Sueldo 25 dólares por semana. Presentarse en los establos del Pony Express en Saint Joseph, Missouri”.

Richard Egan, jinete del «Pony Express»

El sueldo de aquellos jinetes podía alcanzar los 100 o 125 dólares mensuales por lo que muchos osados jóvenes se alistaron para montar aquellos famosos ponys, atraídos por la oportunidad de aventuras y la buena paga ofrecida que también incluía alojamiento y comida. En este selecto grupo se incluyeron figuras legendarias, como “Buffalo BillCody y “Wild Bill” Hickok. Su lema era “El correo debe pasar” y, pese a los obstáculos, pocas veces dejaron de cumplir aquel agotador plazo de 240 horas para realizar la entrega.

El servicio se inició el 3 de abril de 1860 con 50 jinetes y 400 caballos y para cumplir los requisitos de entregar la correspondencia en 240 horas (10 días) se montaron 184 estaciones a lo largo del recorrido, que generalmente se ubicaban en fuertes militares, aunque otras se construyeron especialmente para el efecto. Las estaciones del «Pony Express» solían estar separadas 16 km una de otra a lo largo de todo el recorrido, que era la distancia más adecuada para que un caballo pudiera recorrerla a galope normal. Al llegar a cada estación el jinete cambiaba de caballo y seguía con su trayecto.

Hollenberg, Kansas, una de las pocas estaciones del “Pony Express” que han sobrevivido hasta el siglo XXI.

Apenas un mes después de su puesta en marcha el «Pony Express» tuvo su prueba más dura, cuando los indios paiutes de Nevada atacaron e incendiaron algunas estaciones y hostigaron a los jinetes. En total, destruyeron 7 estaciones, se perdieron 150 caballos y murieron 16 hombres pero el correo pasó de todos modos. Y… ¿cómo de rápido era aquel servicio?

Comparémoslo con los estándares actuales: la primera palabra que se transmitió por la red de la que nació internet, se hizo el 29 de octubre de 1969 con una velocidad de transmisión digital de la información medida en bits por segundo (bps) porque la transmisión de datos se realiza de 1 bit a la vez. Los viejos módems de 2400 bps transmitían un texto de 20 paginas tecleado a un espacio en un tiempo de 5 minutos.

Un caracteres ASCII (una letra o un símbolo) se almacenan en 1 byte, por lo que una palabra media de 10 caracteres usa 10 bytes. Sabemos que un jinete del «Pony Express» llevaba un máximo de 128 mensajes de unas 100 palabras cada uno por lo que nuestro «internet de los jinetes » estaba moviendo una información de 12.800 palabras (128.000 bytes de información) en un tiempo de trayecto de diez días (14.400 seg. ). Por ello la velocidad de transmisión de aquella información venía a ser de unos 8,89 bytes por segundo y como 1 byte/seg (B/s) equivale a 8 bits por segundo (bps) aquellos jinetes llevaban las palabras de su correo a una velocidad estimada de transmisión de 71,12 bps. Casi un 3% de la de uno de aquellos viejos módems de 2.400 bps. No está nada mal para aquellos esforzados muchachos

Aquel heroico servicio fue vencido por el telégrafo y se cerró el 6 de Octubre de 1861 justo dos días después de inaugurarse la primera línea telegráfica entre St. Joseph (Missouri) y Sacramento (California).

Último pasquín del «Pony Express»

El «Pony Express» fue un servicio de leyenda y en el breve periodo de tiempo que estuvo operativo sus jinetes recorrieron una distancia de 985 000 Kms, que equivale a dar unas 24 vueltas alrededor de la Tierra con solo la pérdida de una valija postal.

Para recordar a estos jóvenes héroes, ahora que nos vemos obligados a permanecer en nuestras casa por la cuarentena del coronavirus nada mejor que volver a ver aquella serie de 1989 titulada «Jóvenes jinetes » que se ambienta en el oeste norteamericano, y que recrea los primeros días de aquel famoso servicio de correos con el telón de fondo de los años posteriores a la Guerra de Secesión americana. Esta serie logró permanecer viva durante tres temporadas, y es sumamente entretenida porque narra con acierto las peripecias de un grupo de aquellos jóvenes mensajeros.

Acerca de mrjaen

La curiosidad es lo que me mueve a escribir

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