Hipocrates  fue un médico griego nacido en el 460 a. C. en la isla de Cos y en su obra “Prognostikón” escribía: “Desde luego que el devolver la salud a todos los enfermos es imposible. Esto sería mucho mejor, en efecto, que el predecir lo que va a suceder. Pero el hecho es que los hombres mueren -unos fallecen antes de llamar al médico, a causa de la violencia de su enfermedad, otros enseguida, después de haberlo llamado, algunos sobreviviendo un día, y otros un breve tiempo más-, antes de que el médico se enfrente a combatir con su ciencia contra la enfermedad que sea. Hay que conocer, pues, las características naturales de esas dolencias, en qué medida están por encima de la resistencia de los cuerpos humanos, y, al mismo tiempo, si hay algo divino en esas enfermedades… ” pero mucho antes de que aquel famoso personaje escribiese esas palabras los médicos egipcios ya habían escrito el primer “manual de cirugía” de la historia. Se trata del “Edwin Smith Surgical Papyrus” (Papiro Quirúrgico de Edwin Smith) un tratado médico egipcio que puede considerarse como “el primer escrito médico de la historia humana“. 

Este papiro se encuentra actualmente en la Academia de Medicina de Nueva York y se ha especulado sobre si su autor fue el gran médico Imhotep  lo cual parece poco probable ya que, por su vocabulario y gramática presenta mas bien unas características propias del Reino Antiguo por lo que se cree que puede ser copia de otro de mayor antigüedad datado entre el 3.000 o 2.500 a.C. 

  

Edwin Smith (1847) pintura al óleo por Francesco Anelli (colección de la New York Historical Society)

Su nombre viene de Edwin Smith (1822-1906) un aventurero de Connecticut que traficaba con antigüedades y que a principios de 1858 se trasladó a Luxor, adquiriendo este papiro a un mercader y encargado consular de aquella ciudad llamado Mustafá Aga. La pregunta es: ¿de donde sacó aquel mercader el papiro? Pues parece ser que del expolio (cosa muy habitual en el Egipto de aquellos tiempos) de la tumba de un médico enterrado en la necrópolis de Tebas, en el margen occidental del Nilo, frente a Luxor. No olvidemos que Luxor fue una ciudad egipcia edificada sobre las ruinas de Tebas, la capital del Imperio Nuevo del antiguo Egipto y que en el siglo XVI a.C. tuvo un gran desarrollo cultural. Incluso se piensa que en aquella misma tumba supuestamente expoliada se encontraba otra joya: el famoso Papiro Ebers  que describe una colección de textos médicos egipcios sobre medicina general.

Mustafá Aga, partió aquel papiro en dos partes (seguramente para sacar mas “más negocio” y venderlo dos veces) pero Smith lo consiguió entero e hizo el trabajo de juntar aquellos dos trozos y guiándose por sus símbolos y elementos, intentó infructuosamente traducirlo. No lo consiguió pero-eso si- lo conservó hasta su muerte, en 1906.

Su hija lo donó a la Sociedad Histórica de Nueva York (New York Historical Society) y en 1930 fue publicado con una traducción y comentarios de James Henry Breasted, (1865-1935) director del Instituto de Estudios Orientales de la Universidad de Chicago que en la década de los años 20, asumió la total responsabilidad sobre la traducción y edición del mismo. Se publicaron 2,000 volúmenes y una de sus alumnas la Dra. Caroline Ransom Williams lo describió como “el documento más importante de conocimiento médico que ha sobrevivido del Egipto Antiguo”. Posteriormente hubo otras traducciones de Von Deines, Grapow y Westendorf (1958) en el volumen IV. I del Grundriss der Medezin der Alten Ägypter

  

James Henry Breasted. Fuente: http://philosophyofscienceportal.blogspot.com.es/2010/07/james-henry-breastedone-of-giants-in.html?m=0

La medicina es una ciencia cambiante y muchos conocimientos médicos se hacen obsoletos en menos de 5 años, por eso el hombre siempre ha escrito “manuales médicos” para presentar una información útil sobre los protocolos de actuación clínica con la finalidad de unificar criterios y facilitar la labor posterior de los especialistas. El Papiro de Edwin Smith viene a ser algo así como un sheshau (libro de instrucciones egipcio ) y no es una mera compilación de remedios, sino que relata por primera vez en la historia como un médico “busca curar a un cuerpo humano” reconociendo los procesos surgidos de las causas físicas que lo alteran. 

Aunque hay diferentes teorías sobre el origen de los casos descritos en este Papiro parece ser que la hipótesis más probable es que fuera escrito por un cirujano militar, debido a la gran cantidad de lesiones traumáticas que presenta. Aquel cirujano debió de tener la oportunidad de estudiar muchas lesiones en los cuerpos de los hombres y los casos específicos que presenta se asemejan bastante a los que pueden describirse en textos actuales de anatomía y fisiología.

El papiro tiene una longitud aproximada de 4.68 m. y se piensa que su tamaño original debió de ser de unos 5 m con una anchura de 33 cm (qué viene a corresponder con la medida que tenían los rollos escritos en la época de los imperios Medio y Antiguo egipcios desarrollados en el 1700 a.C. o siglo 17 antes de la era cristiana). Está formado por 17 páginas con 377 renglones en el anverso y 5 páginas con 92 renglones en el reverso escritos con la escritura hierática del Segundo Período Intermedio, cuando el Alto Egipto estaba gobernado por la Dinastía XVI-XVII

En el Egipto Antiguo era una práctica común aprovechar el reverso de los papiros para escribir (ya que los mismos eran una mercancía de alto precio), por eso el escriba que redactó el “Edwin Smith Surgical Papyrus” aprovechó para escribir el reverso con ocho fórmulas mágicas (contra pestilencias y enfermedades mentales) y prescripciones para solucionar problemas menstruales y para el rejuvenecimiento de la piel entre otros casos pero el conjunto de las 12 hojas unidas con 17 columnas de la parte anterior presenta una recopilación quirúrgica de 48 casos (casi todos traumatismos) que describen de forma sistemática, los tratamientos quirúrgicos de 27 lesiones de cabeza, 6 de cuello y garganta, 2 de clavícula, 2 de húmero, 8 de esternón y tejidos blandos del tórax y costillas, 1 en hombros y un par de casos incompleto sobre la columna vertebral o lumbar. La descripción detallada de los 48 casos se puede leer en este enlace  

Cada lesión está estructurada comenzando con un título normalmente escrito en tinta roja y que empieza por la palabra sš3w que viene a significar “conocimiento ganado de la experiencia práctica”. El Título identifica la ubicación y órganos afectados por la lesión; la Estructura sigue con un examen de la lesión y da consejo al médico para que diagnostique la dolencia,con inspección, palpación, auscultación (y en algunos casos hasta tomar el “olor de la misma“). Sigue con el Diagnóstico que, repitiendo el enunciado del título decide si la misma será tratada o no. Para aquellas dolencias que son tratables, se ofrece un tratamiento concreto (en 29 de los 48 casos se acompaña una explicación detallada). Luego viene el Tratamiento con una solución objetiva y no mágica (nada de hechicerías o conjuros) y finalmente, están las Glosas y Comentarios, que son principalmente la explicación de terminología usada 

 Esquema semiológico utilizado en el Papiro de Edwin Smith

Los diez primeros casos tratan de afecciones a la cabeza, desde heridas superficiales hasta fracturas craneales y en líneas generales, el tratamiento solía consistir en colocar un vendaje con “carne fresca” hasta que cicatrizaba la herida que después se untaba con miel y aceite todos los días hasta la sanación total. Veamos uno de una herida en la cabeza  

  Caso seis: Herida abierta con fractura complicada, conminuta del cráneo y con ruptura de las membranas meníngeas

En los casos 11 al 14 se tratan heridas en la nariz, todas solucionables con tratamientos de tapones de tela para frenar el sangrado. En los casos 15 a 17 se nos expone la forma de tratar heridas en las mejillas con carne, aceite y miel y en los caso 18 al 21 se describen tratamientos para traumatismos en la sien. Luego vienen dos casos (22 y 23) que tratan de heridas en la zona temporal del cráneo. En el caso 22, no se ofrece ningún tratamiento para la fractura de esta zona mientras que en el 23 que trata de de una herida en la zona de la oreja si. Los traumatismos de la zona maxilar se describen en los casos 24 (sin tratamiento) y 25 donde la dislocación de una mandíbula se resuelve con un vendaje al que se añade alumbre para darle mayor dureza.

 Caso 25: Dislocación de la mandíbula

Los casos 26 y 27 se dedican a la sanación de heridas en el labio y en la barbilla. Los 28 al 35 al cuello y la clavícula. Entre el 36 y el 38, se nos hablan de fracturas en huesos del brazo y los de dolencias de la zona pectoral se tratan en los casos 39 a 41 y 45 a 46. Los casos 42 a 44 tratan la zona torácica y costillas y el 47 es el único caso dedicado a la zona del hombro. El último caso, el 48 trata de la zona lumbar y de las vértebras lumbares descolocadas. 

El autor del Papiro de Smith fue un médico nato, con vocación de enseñanza. Su texto está escrito en segunda persona singular, es decir, con el pronombre ““, lo que hace suponer que decidió hacer un “manual de cirugía” para ser utilizado en la rutina diaria y representa el nacimiento del quehacer científico en la medicina antigua con la observación, recolección y clasificación de los hechos y la aplicación de un proceso mental inductivo. Se trata del primer “tratado de cirugía” de la historia donde los hallazgos médicos vienen de la observación sistemática haciendo que el conocimiento se vuelva empírico. Una gran semejanza con los actuales métodos clínicos y la constatación de que el origen de la medicina está en el antiguo Egipto.

Fuentes:

El Papiro quirúrgico de Edwin Smith” Ricardo F González Fisher, Patricia L Flores Shaw 
Rev. méd. Chile vol.140 no.10 Santiago oct. 2012. “The Edwin Smith papyrus in the history of medicine“. Alex Vargas, Marcelo López, Claudio Lillo y María Josefina Vargas

Anales médicos, Vol.50 núm.1.January-March 2005. Asociación Médica del American British Cowdray Hospital, AC

Textos médicos en el Egipto Antiguo“. Mariel Bencomo Viala, Jared Carballo Perez, Gloria Rodriguez Dorta 


Acerca de mrjaen

La curiosidad es lo que me mueve a escribir

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  1. Nata dice:

    Fascinante! Me ha parecido muy interesante la praxis médica en un tiempo tan remoto!

  2. rocioph dice:

    Enhorabuena por tu blog, muy interesante esta entrada. Te dejo mi blog si te animas a seguirme, espero que te guste https://fotografiarocioph.wordpress.com/

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