Parentescos y salidas laborales

el

20120408-195748.jpg

La palabra «nepotismo» procede del latín «nepos«. Los «nepotes» son en latín los sobrinos o los nietos y en el ambiente de la curia romana y a Iglesia de fines de la Edad Media y Renacimiento muchos altos cargos eclesiásticos eran directamente asignados a los parientes o descendientes de familias nobles que ya tenían un miembro en la alta Curia Romana cardenalicia o el Papado. De ahí que la palabra haya quedado como la práctica fraudulenta de los gobernantes de «dar preferencia a sus parientes«.

La llegada al poder del Partido Popular (PP) ha supuesto para numerosos parientes y allegados de «los que mandan» el ser colocados ‘a dedo’ en distintos puestos de la administración o en empresas antaño públicas íntimamente relacionadas con el poder. Igual que en una empresa familiar donde «se suele colocar a los parientes» los partidos políticos funcionan como «agencias de colocación» para los suyos«.

Claro que en el caso de una empresa familiar si sale mal la apuesta y el «candidato» es un inútil el único perjudicado es «la propia compañía» pero cuando se trata de «enchufar a familiares» en grupos con capital público los «damnificados» somos los contribuyentes.