Entre 1870 y 1914 la investigación fotográfica viró, fundamentalmente, hacia el registro del movimiento mediante la reducción al máximo del tiempo de exposición con el fin de revelar la estructura de un cuerpo en movimiento. Las primeras investigaciones las aporto un fotógrafo ingles llamado Eadweard Muybridge, que fue una de las personas claves en la historia del cine.

Fue un fotógrafo pionero, que hizo su trabajo más famoso en California, donde sus experimentos en los primeros años del cine y la proyección pública de sus imágenes utilizando una máquina de su invención asombraron a las audiencias de todo el mundo aunque también fue un asesino.

Su primitivo nombre era Edward James Muggeridge y había nacido el 09 de abril de 1830 en Kingston upon Thames, Inglaterra. Eran tiempos muy importantes para el desarrollo de la fotografía porque en 1816 se había inventado por Nicéphone Niepce la “heliografía“, el primer proceso fotográfico de positivo directo y se empezaba a estudiar el fenómeno de la visión tridimensional gracias al físico escocés Sir Charles Wheatstone que en 1833 había construido el “estereoscopio“, un aparato con el que se podían apreciar unos dibujos geométricos en relieve. También se inventaron otros dispositivos de imagen en movimiento como el “fenaquistiscopio” y se hicieron otros grandes progresos cuando en 1834 Henry Fox Talbot creó unas imágenes permanentes (negativos) con papel empapado en cloruro de plata y fijadas con solución salina. Además en 1837 Louis-Jacques-Mandé Daguerre creó el “daguerrotipo” y en 1841 Henry Fox Talbot patentó el “calotipo” un procedimiento que permitía fotografiar con papel sensibilizado con nitrato de plata.

Pero nuestro hombre en su juventud no se fijó mucho en estos inventos y a la edad de 22 años se trasladó a los Estados Unidos como representante de la London Publishing and Printing Co. empezando a vender libros durante la época de la “fiebre del oro” en San Francisco. En aquellos tiempos empezó con su rarezas y la primera de ellas fue la de hacer algunos cambios en su nombre: primero se puso Muygridge, y finalmente decidió nombrarse como Eadweard Muybridge adoptando la grafía anglosajona a su nombre en honor de un antiguo rey sajón.

Su vida empezó a cambiar cuando sufrió un grave percance que parece ser que fue el detonante de sus grandes capacidades técnicas . Fue en 1860 cuando, habiendo decidido a regresar a Inglaterra, la diligencia que lo transportaba sufrió un accidente provocándole un traumatismo craneoencefálico grave. Recuperado del mismo regresó a Inglaterra y trabajó hasta 1865 como Director del Banco de Turquía simultaneando el mismo con una nueva afición: la fotografía, por la que pronto se sintió completamente absorbido. Regresó a San Francisco y allí se estableció como fotógrafo daguerrotipista trabando con otro profesional llamado Carleton Warkins y pronto se ganó renombre por hacer unas espectaculares imágenes Del Valle de Yosemite en 1867.

Fuente

El gobierno estadounidense reconoció sus habilidades y en 1868 lo mandó como fotógrafo de una expedición que tenía como misión examinar el recién territorio adquirido de Alaska y en la misma elaboró unas hermosas vistas de los faros de la costa del Pacífico que le había encargado la United States Lighthouse Board

Eadweard Muybridge, “Untitled (Lighthouse)”, 1868, Mammoth plate, Albumen print, 16 1/2 x 21 1/4″, The Oakland Museum.

Su vida realmente cambió en el año 1872 y todo se debió a una apuesta cuya historia es la siguiente: un buen día de aquel año Leland Stanford, gobernador de California y presidente de la Central Pacific Railway (más tarde fundador de la Universidad de Stanford) discutía sudoroso y con su cara encendida con un colega llamado James Keene, el entonces presidente de La Bolsa de Valores de San Francisco. El primero sostenía que su caballo de carreras «casi volaba sobre la pista » y Stanford elevó el tono de la discusión manifestando que él tenía un un caballo que realmente «volaba sobre la misma » añadiendo que por un momento, los cuatro cascos de su caballo quedaban «suspendidos en el aire » y sin ningún contacto con la tierra.

Su compañero le contestó que eso no podía ser y tras más de dos horas discutiendo Stanford soltó su reto: “¿Por qué no hacemos una apuesta?” y estrecharon sus manos sellando la misma en 25.000 dólares. Era un envite importante que ganaría el señor Leland Stanford si probaba que su caballo «volaba» y sus cuatro cascos no contactaban con el suelo y para ello decidió contratar a Eadweard Muybridge para resolver aquel debate debido a su gran prestigio como fotógrafo profesional encargándole que fotografiara a su caballo de carreras “Occident” en su movimiento a galope para demostrar su teoría de que durante unos segundos aquel caballo «volaba».

La cosa no era fácil porque en la década de 1880, los detalles del movimiento de los objetos eran desconocidos y el ojo humano, sin ayuda no puede resolver los detalles del movimiento rápido. Nuestro fotógrafo debía- por tanto- hacer un experimentos sobre la fotografía en movimiento y esto le llevó algún tiempo

Muybridge fotografió a Occident trotando a unos 35 km/h en el hipódromo de Sacramento en el mes de mayo de 1872 pero con las cámaras de la época, sus experimentos iniciales solo produjeron imágenes borrosas porque el proceso fotográfico del colodión húmedo, requería de varios segundos, así es que dejó momentáneamente aquel trabajo y abril de 1873, se marchó a un extenso viaje por América Central y Sudamérica. A su vuelta y con mejores negativos, ya logró que se reconociera la silueta del caballo aunque sin nitidez.

En esta época es cuando nuestro personaje se convierte en asesino por una tragedia personal que estuvo a punto de terminar con su carrera. Fue en el año 1874 cuando su joven esposa Flora Shallcross retocadora fotográfica, y con la mitad de su edad dio a luz un niño en el mes de abril al que llamaron Florado Helios. En octubre de aquel año, Muybridge descubrió en la parte posterior de una fotografía de aquel niño una inscripción que ponía: “el pequeño Harry ” y empezó a atar cabos. Aquel apodo hacía referencia a otro hombre de nombre Mayor Harry Larkyns, que era un pícaro al que había visto antes con su esposa y al que también llamaban “Big Harry“. La conclusión le llegó como un mazazo: el niño no era suyo sino fruto de una infidelidad de su esposa con aquel caballero y por tanto decidió matarlo.

Fue un asesinato premeditado porque Muybridge viajó por barco, tren y caballo hasta llegar a una mina de Calistoga, donde aquel hombre estaba trabajando como topógrafo. A esto hay que sumarle la alevosía porque una vez que lo encontró le disparó un tiro por debajo del pezón izquierdo que le causó la muerte. En aquella época no se andaban con chiquitas con los asesinos cogidos “in fraganti ” y cuando lo cogieron estuvo a punto de ser linchado pero consiguió salvarse. Al año siguiente 1875 se celebró el juicio, y en el mismo nuestro hombre no negó el asesinato, por lo que era un candidato perfecto para la horca pero asombrosamente fue absuelto de los cargos.

El jurado valoró dos cosas para exculparlo : la primera era aquella lesión que tuvo en su cabeza por el accidente de diligencia de 1860 que le había dejado un trastorno neurológico grave. Se valoró que el mismo lo había dejado cerca de la locura y eso era un eximente. La segunda razón de aquel jurado fue considerar- inexplicablemente- que el comportamiento del mayor Larkyns le hacia merecedor de su destino, aunque-seguramente-Muybridge debió verse ayudado por los “buenos oficios” de quien le había encargado aquel trabajo para su apuesta, es decir, el entonces gobernador de California Leland Stanford ( a fin de cuentas lo necesitaba para ganar el envite de 25.000 dólares).

Aunque Eadweard Muybridge era”un asesino confeso” la fotografía se vio beneficiada por aquella sentencia judicial exculpatoria ya que si Muybridge hubiera sido ejecutado se habría perdido uno de los hombres más importantes de la fotografía del siglo XX.

Después de su absolución en aquel juicio Muybridge abandonó la ciudad de San Francisco en los Estados Unidos y pasó dos años fotografiando varios sitios en Panamá y Guatemala y a su regreso en 1877 reanudó sus experimentos de fotografías de caballos en movimiento -esta vez con más éxito- desarrollando técnicas químicas y mecánicas para capturar el movimiento en distintas secuencias.

Lo primero que hizo fue renunciar a tomar las imágenes con una exposición correcta e inventó un obturador mecánico con el que logró un tiempo de exposición récord de 1/500 de segundo. Después usó una fila de cámaras de placa de vidrio grande con “cables trampa” que se activaban por unos hilos de rosca finos disparados al paso del caballo. El conjunto de placas de colodión húmedo, tenía una velocidad de obturación de alrededor de una milésima de segundo, y para ello, Muybridge recurrió a un sistema de relojería y mecanismos de cortocircuito que obturaban las cámaras al paso del caballo cuando el mismo tocaba unos finísimos alambres estirados de un lado a otro de la pista con lo que se registraban las imágenes consecutivas de las diversas fases de su carrera

En 1878 Edward Muybirdge inventó una nueva técnica realizada en una pista de unos 40 metros en la que hizo correr al caballo. En paralelo a la misma colocó una batería de 24 cámaras separadas 21 pulgadas y además en ambos extremos de la pista y en ángulos de 90 y de 60 grados puso otras dos baterías de cámaras. Los obturadores de las cámaras se disparaban por la rotura de unos hilos al atravesarlos el caballo en su galope ya que los mismos se rompían cerrando unos contactos eléctricos que iban activando cada uno de los obturadores. Así – en cada instante- se disparaban sincrónicamente tres cámaras (una de cada batería), que impresionaban placas secas a una velocidad de obturación graduable que podía regularse desde varios segundos hasta la altísima velocidad de 1/6000 de segundo.

Los primeros resultados fueron muy esperanzadores y Muybirdge inventó un temporizador formado por un tambor rotatorio que giraba de acuerdo con la velocidad del caballo en movimiento y que en los instantes adecuados enviaba impulsos eléctricos a las cámaras. Así, perfeccionando sus diseños finalmente en 1877 obtuvo la famosa secuencia denominada: “The Horse in Motion” que iniciaba la etapa de los “time lapses

En la misma se muestran claramente las secuencia de las imágenes del caballo al galope y en varias de ellas se ve claramente que los cascos del mismo no tocan el suelo. Efectivamente, el caballo de carreras de Stanford, literalmente volaba por el aire con sus cuatro pezuñas sin llegar a tener contacto con la tierra y así Leland Stanford ganó su apuesta.

Fuente

Tras estos experimentos Muybridge desarrolló en 1879 el zoopraxiscope un primitivo proyector de cine que utilizaba una fuerte luz para proyectar imágenes secuenciales y que creaban la ilusión óptica del movimiento y por ello se le considera como uno de los padres de la imagen en movimiento

En agosto de 1881 Eadweard Muybridge fue a Europa dónde fue recibido con entusiasmo, y el 26 de Noviembre el pintor Ernest Meissonier celebró una brillante recepción para él en París contando entre su público incluso con la princesa de Gales. A su regreso a los Estados Unidos en 1882 empezó un proyecto para filmar el movimiento de animales bajo el patrocinio de la Universidad de Pennsylvania y con la supervisión de miembros de la Universidad, de la ciencia y el arte como el gran pintor Thomas Eakins. Comenzó con el mismo en 1884 y el trabajo final fue fotografiado el 28 de octubre de 1885. La Universidad lo público con el título de “Animal Locomotion: an eleetio photo-graphics investigation of consecutives phases of animal movements” bajo el patrocinio del Centro Ransom en 11 volúmenes con un total de 781 placas en las que se fotografiaron animales, aves y animales salvajes en el jardín zoológico de Filadelfia en el año 1884 y caballos, animales de granja y animales domesticados en el año1885.

Esta obra sigue siendo hoy una referencia básica con casi 100.000 planchas fotográficas y para el que quiera disfrutar de este trabajo lo remito al libro “Horses and other animals in motionen este enlace Muybridge volvió a Inglaterra donde murió en Ston-upon-Thames en 1904.

Esta es la historia de un convicto de asesinato que fue también “el padre del cine“. Muybridge en vez de pagar su crimen de 1875 vivió veintinueve años más que fueron tremendamente productivos y en los que siguió mejorando sus técnicas fotográficas con una gran variedad de estudios de movimiento y dando conferencias y publicaciones. Se perdonó a un asesino pero se ganó a un genio que incluso fue el antecesor del “time lapse” esa técnica que los Hermanos Wachowski, usaron en su película Matrix

La historia a veces- y para bien del progreso- se escribe con renglones torcidos

Fuentes

Biografías y Vidas. Eadweard Muybridge [en línea]: <http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/muybridge.htm&gt;

http://www.abc.es/20120409/medios-redes/abci-eadweard-muybridge-fotografo-capto-201204090955.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Eadweard_Muybridge

Acerca de mrjaen

La curiosidad es lo que me mueve a escribir

»

  1. jabakuku dice:

    Muy buena historia! Gracias por publicar!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s