La imagen de portada es un daguerrotipo de 1849 de Phineas P. Gage posando orgulloso y bien vestido con la barra de hierro que penetró en su cráneo un año antes y que lo hizo famoso. Los propietarios de los derechos de la imagen, los coleccionistas Jack y Beverly Wilgus, originalmente la etiquetaron como “el ballenero” por su similitud con Ahab, el protagonista de ‘Moby Dick’ que había perdido su ojo izquierdo por esta ballena enojada pero tras la publicación de la imagen en Flickr los entusiastas de la caza de ballenas dijeron que la barra que sostenía el protagonista no se parecía en nada a un arpón y- finalmente- los Wilgus descubrieron que se trataba de una imagen de Phineas Gage, el protagonista de uno de los accidentes más famosos de la historia.

Mapa de Cavendish, Vermont del lugar del accidente de Gage. Imagen de EEng/ Creative Commons

Phineas Gage, había nacido en 1823 y cuando ocurrió su grave accidente, tenia 25 años. Era un hombre sano, activo, enérgico y fuerte que trabajaba de capataz en una cuadrilla de trabajadores encargados de abrir camino con explosivos para la línea del ferrocarril Rutland & Burlington que construía una nueva línea férrea, en la ciudad de Vermont, New England .

La historia comienza un 13 de septiembre, de 1848 exactamente a las 16.30 h. cuando los responsables de aquel ferrocarril encargan a Phineas la demolición de una roca cerca de Cavendish en Vermont. Él hizo aquel trabajo como tradicionalmente se ejecutaba, es decir colocando cargas explosivas en agujeros taladrados en la piedra y apisonando pólvora en los mismos. Aquel día nuestro hombre usaba para este menester una barra de hierro de 13¼ libras de peso ( unos 6 Kgs) con 3 pies y 7 pulgadas de longitud ( algo más de un metro) y con un diámetro de 1¼ pulgadas (unos 3 cms).

Ese día, Phineas, al apisonar la pólvora debió raspar sin darse cuenta aquella barra de hierro contra la roca y saltó una chispa que provocó el estallido del barreno. La explosión fue tan fuerte que la barra de hierro salió despedida y entró en su cabeza por su mejilla izquierda golpeando el pómulo izquierdo con rotura del molar superior y pasando por detrás del ojo izquierdo salió cerca del vértex craneal destruyendo el lóbulo frontal izquierdo de su cerebro. La barra aún tuvo suficiente impulso para hacer una parábola hacia arriba y aterrizar a 25 metros de distancia llena de sangre y tejido cerebral de Gage.

Según se muestra la barra atravesó toda la corteza prefrontal (CPF) de Phineas Gage, dejando un agujero que trazaba una diagonal desde una de sus mejillas hasta la parte superior de su cabeza.

Simulación del daño cerebral del accidente. Las fibras coloreadas son la sustancia blanca del cerebro, Imagen cortesía de Van Horn JD, Irimia A, Torgerson CM, Chambers MC, Kikinis R

Un accidente horroroso, pero pese a ello nuestro sujeto nunca perdió el conocimiento y tras el percance, se sentó en el suelo, y en par de minutos estaba hablando y caminando,Incluso fue capaz de subirse a una carreta de bueyes, y sentándote en posición vertical mantenerse erguido durante todo el tiempo que duró el viaje de una milla de largo ( algo más de kilómetro y medio) desde el lugar del accidente hasta el hotel donde se hospedaba conversando con normalidad con sus compañeros durante todo el trayecto.

Cuando llegó el primer médico, el doctor Edward Higginson Williams ya pudo ver que la cabeza de Gage era como una especie de volcán con el hueso craneal superior vuelto hacia arriba y sobresaliendo de su cuero cabelludo. Sin embargo nuestro hombre con la mayor tranquilidad lo saludó con una inclinación de cabeza y pronunció inexpresivamente esta frase: “Doctor, aquí hay trabajo para usted “.

El médico John Harlow. Imagen de EEng/ Creative Commons

Una hora después, alrededor de las 6 de la tarde llegó al hotel, otro de los protagonistas de esta historia; el médico rural John Martyn Harlow que observó asombrado como Gage subía las escaleras de hotel hasta su habitación para tumbarse en la cama. Allí se dedicó a detener la abundante hemorragia causada por el paso de la barra de hierro a través de la cabeza de Gage afeitándoleel cuero cabelludo y limpiando la sangre y parte de masa cerebral seca extrayendo fragmentos óseos craneales de la herida mientras su paciente vomitaba por la sangre y masa cerebral que se deslizaba por su garganta. Sin embargo y de forma increíble, Phineas Gage nunca se alteró, y permaneció consciente y racional en todo momento afirmando incluso que estaría de vuelta a su trabajo en un par de días.

El profundo sangrado se detuvo sobre las 11 de esa noche y a la mañana siguiente, Harlow permitió algunas visitas a Gage que con la cabeza fuertemente vendada reconoció a su madre y su tío. Incluso hoy en día resulta sorprendente cómo este paciente logró sobrevivir y aquel doctor Harlow lo vio como un milagro, diciendo: “yo lo cuidé pero Dios lo salvó”.

El proceso de recuperación de Phineas Gage fue difícil, largo y con altibajos. Al segundo día parecía perder la cordura, pero al cuarto día, ya tenía una apariencia racional y reconocía a sus amigos.Tras una semana de mejoras, Gage comenzó a delirar exigiendo que alguien encontrara sus pantalones para poder salir y entró en un coma profundo causado por una fuerte infección.

Harlow trató aquella infección con los principios de antisepsia, de principios del siglo XIX, (sustancias eméticas y catárticas como ruibarbo y cloruro de mercurio, entre otros) y pudo salvarle la vida. Catorce días después le realizó una cirugía de emergencia, perforando el tejido dentro de la nariz para drenar la herida y al final Phineas Gage aunque perdió la vista de su ojo izquierdo milagrosamente se recuperó y estabilizó y el 18 de noviembre de 1848, a los 65 días del accidente, ya mostraba evidentes signos de mejoría, caminando incluso por la plaza del pueblo. A finales de aquel mes de noviembre fue dado de alta y regresó a su hogar en Lebanon, New Hampshire. El doctor Harlow explicó el caso en una carta dirigida al editor del Boston Medical and Surgical Journal, describiendo las circunstancias de aquel accidente y el tratamiento médico proporcionado a Gage y dos meses después, en enero de 1849, encontramos en esta misma revista una breve reseña, de 5 líneas, en la que se indica que el paciente estaba mejorando tanto a nivel físico como mental. John Harlow lo visitó por última vez en abril de 1849,

¿ Y qué fue de Phineas P. Gage? Pues que vivió 12 años mas tras el traumatismo de aquella barra de hierro que atravesó su cráneo y murió el 21 de mayo de 1860. Su historia fue recreada por el propio John Harlow queconvenció a la familia de Gage para que le autorizaran a exhumar el cadáver y en 1867, el cráneo y la barra de metal le fueron enviados. Actualmente este cráneo de Phineas Gage junto a la barra de hierro que lo atravesó se encuentran en el Museo Warren de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard.

El cráneo de Phineas Gage. Museo Anatómico Warren de Harvard.

Este doctor después pudo hablar con su madre y reconstruir las andanzas de aquel hombre tras su espantoso accidente de la primavera de 1848. Lo primero que descubrió fue que tras aquel accidente Gage cambió, y de ser un ser tranquilo y respetuoso con los demás se transformó en una persona caprichosa que se irritaba por cualquier restricción a sus deseos. De una persona astuta para los negocios pasó a carece del sentido del dinero y de ser un hombre cortés y reverente, se convirtió en una persona desordenada que respondía a los demás con las más groseras blasfemias.

Como resultado de estos cambios sus patronos del ferrocarril se negaron a readmitirlo como capataz por lo que comenzó a viajar por Nueva Inglaterra exhibiéndose a sí mismo con la barra de hierro que le había atravesado la cabeza por dinero. Estuvo una temporada en el museo de PT Barnum en Nueva York, y por un centavo extra, los espectadores escépticos podrían separar el cabello de Gage y ver su cerebro pulsante bajo aquel cuero cabelludo. Luego encontró trabajo estable como entrenador de caballos en New Hampshire yvivió y trabajó otros 8 años en Valparaíso (Chile), trabajando como conductor de un carruaje.

Aproximadamente en junio de 1859 volvió a Estados Unidos y se ubicó en San Francisco y allí comenzó a sufrir una serie de crisis convulsivas. Eran crisis epilépticas recurrentes y una de ellas lo llevó a la muerte el 21 de mayo de 1860.

En 1868 Harlow escribió un libro corto sobre la vida de Phineas Gage. Gracias a la colaboración de testigos y de entrevistas a la familia, principalmente describe las experiencias del paciente en los 12 años, 6 meses y 8 días posteriores a su accidente. Este libro se considera el mejor relato de los cambios de conducta debido a una grave lesión de la corteza prefrontal de un cerebro humano.

El lóbulo frontal es una conquista evolutiva de las especies superiores y es una región cerebral muy elaborada con un conjunto de áreas neocorticales que envían y reciben información desde prácticamente todos los sistemas sensoriales y motores, por lo que se relaciona con el desarrollo de complejos procesos cognitivos implicados en la toma de decisiones. En la figura siguiente se puede ver el tamaño relativo de esta corteza prefrontal en seis especies animales.

Como puede verse es en los seres humanos es dónde se ha desarrollado mas ampliamente la misma, con múltiples conexiones que cubren, prácticamente todas las estructuras del cerebro. Por eso se asocia su funcionamiento con la personalidad y el comportamiento social. Gracias al accidente de Phineas Gage en1848, se pudo documentar de forma práctica el efecto de una lesión destructora de la corteza prefrontal de un ser humano y convirtió el mismo en uno de los casos más importantes en el estudio de la influencia del cerebro en las emociones.

Por eso aquel percance puede considerarse el accidente más importante para los estudios de la neurociencia, ya que la lección de aquella historia fue directa y escueta: los lóbulos frontales albergan nuestras facultades más elevadas y son la esencia de nuestra humanidad, la encarnación física de nuestros poderes cognitivos más elevados. Cuando los lóbulos frontales de Gage se deshicieron transformaron a un hombre ordenado y educado en un ser tramposo y sociopático. Se trata de una historia que tuvo una gran influencia en la comprensión científica del cerebro.

Fuentes:

Ardila, A. A., & Solís, F. O. (2008). Desarrollo histórico de las funciones ejecutivas. Revista Neuropsicología, Neuropsiquiatría y Neurociencias

García-Molina, A. (2012), Phineas Gage y el enigma del córtex prefrontal

Harlow J.M. (1868) Recovery from the passage of an iron bar through the head. Publications of the Massachussets Medical Society

Kotowicz, Z. (2007). The strange case of Phineas Gage. History of the Human Sciences

Muci-Mendoza, R. (2007). El accidente de Phineas Gage: su legado a la neurobiología.

Rosselli, D. (2005). Phineas Gage, Tan y la importancia de los casos clínicos. Rev Neurol

Phineas Gage. (s.f.). Recuperado el 20 de Diciembre de 2017, de Wikipedia: en.wikipedia.org.

Acerca de mrjaen

La curiosidad es lo que me mueve a escribir

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s