Las gasolinas suben como un cohete, pero bajan como una pluma“. Esta fue la frase que dijo el anterior Ministro de Economía de España don Luis de Guindos el pasado 3/09/2012 en unas declaraciones a Onda Cero en las que marcaba su preocupación por los elevados márgenes y precios de los combustibles en España.Según el señor de Guindos el coste de los carburantes para los españoles eliminando los impuestos era uno de los más altos en Europa 

Para mí esto siempre ha sido un misterio y que conste que eso que pensamos de que: “si baja el petróleo bajará la gasolina” y de que se trasladan con mayor rapidez las subidas en el precio del barril de petróleo que sus bajadas al precio de la gasolina es solo una percepción subjetiva de los consumidores ya que la realidad no se corresponde con el análisis objetivo de los datos. Las variaciones en los costes de aprovisionamiento siempre se reflejan en los precios en el surtidor con la misma rapidez.

El error que solemos cometer es el de ligar el precio del petróleo con el precio de la gasolina. El petróleo es la materia prima mas comercializada del mundo, y su precio se mueve por factores muy volátiles tales como la percepción de la evolución futura de la demanda, la coyuntura económica o las políticas de oferta a corto y medio plazo de los países productores pero también juegan en su precio final otros factores como los conflictos o tensiones geopolíticas en las regiones productoras, los cambios de divisas en los mercados de materias primas; la evolución de otros mercados financieros (como las bolsas) o los mercados de futuros de Londres (IC) y Nueva York (NYMEX) y también le afectan  los niveles de inventarios en los países consumidores o la capacidad ociosa o excedentaria en un momento determinado de los mismos pero siempre cometemos el mismo error y es el de asociar el precio de los carburantes con la cotización del barril de petróleo.

Podemos ver fácilmente que las cosas no son así si repasamos esta página  en la que se nos muestran unas comparativas entre los precios del petróleo y los de los combustibles y veremos que no existe ninguna relación entre lo que cuesta el petróleo y lo que pagamos por nuestro combustible al repostar. 

En la misma vemos que cuando el crudo estaba a 1,35 euros/ litro ( barril de Brent a 110 dólares o 82 euros. Ver gráfico de 3 años) la gasolina de 95 se pagaba en España a 1,38 €/litro. El 23 de Diciembre de este año el petroleo WTI operaba a 1,02 euros/ litro ( barril de Brent a 36,43 dólares o 33,202 euros. Ver gráfico últimos 30 días) y la citada gasolina estaba a 1,13 €/litro. Es decir que el  litro de petróleo Brent ha bajado entre los años 2012 y 2015 un 24,44% pero el litro de gasolina de 95 en ese mismo periodo solo ha bajado un 18,12%

Para entender esto tenemos que recurrir a  lo que nos dice la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP), que nos cuenta que el precio de la gasolina se desglosa en tres partes: la cotización internacional del petróleo, los costes fijos( transporte, mantenimiento y pago de intermediarios) y los impuestos.

  

Pero el  gráfico aportado por la AOP tiene un error y es el de asociar el precio de la gasolina con la cotización internacional del petróleo. Las cosas no son así porque el precio de la gasolina no tiene una relación directa con la variación del precio del barril de petróleo ya que cuando  el crudo se refina, se extraen del mismo diferentes productos (entre los que está la gasolina) y precisamente lo que afecta al precio de esta gasolina es su precio como materia prima en los mercados internacionales al por mayor que no es el mismo que el precio del crudo.

La formación del precio de la gasolina depende del coste de este carburante en los mercados al por mayor de referencia, que para España son los del Mediterráneo y los del Norte de Europa. En estos mercados los precios de este producto  varían en función de ciertos parámetros como los cierres temporales de refinerías, la estacionalidad, y la demanda por lo que el 42,65% del precio de la Gasolina Sp 95 no se debe a la cotización internacional del petróleo sino a la cotización internacional que tiene este producto. Luego tenemos que sumar otro 9,06% de costes fijos de logística y comercialización (almacenamiento, transporte, mantenimiento de reservas estratégicas, comercialización, gastos financieros, amortizaciones y remuneraciones de minoristas y mayoristas) y una partida de impuestos que representa un 48,29 % del precio final que pagamos en las estaciones de servicio. 

En España, los carburantes están gravados por tres tipos de impuestos. El principal es el Impuesto Especial de Hidrocarburos, que fue incrementado en junio de 2009 tanto para gasolina como para gasóleo, el segundo en cuanto a cuantía en el cómputo del precio total es el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), que el pasado uno de septiembre pasó a ser del 18% al 21% y el tercer gravamen es el impuesto sobre ventas minoristas de determinados hidrocarburos (IVMDH), que está determinado por el Estado y por las Comunidades Autónomas.

En el ejemplo inicial vimos que una bajada del petróleo del 25% afectaba a la gasolina en un 18% pero según el gráfico siguiente vemos que un aumento de un 10% en el coste del carburante supone una subida de un 25% en el precio de la materia prima en origen (combustibles, no barril de crudo), y eso afecta solo en un 10% en el precio del litro en el surtidor

  

En el caso inverso, una bajada de un 10% en el coste del carburante supone un 25% de caída en el precio de la materia prima en origen (combustibles, no barril de crudo), pero el precio del litro en el surtidor cae en un 10%

  

Y así es como cuando desde enero a octubre del 2009 el crudo Brent subió casi un 76% en €/litro, la gasolina en el mercado al por mayor subió aproximadamente un 66%, y el precio en el surtidor sólo lo hizo en aproximadamente un 30%. Y basta analizar las estadísticas de la evolución de precios publicadas por el Ministerio de Industria y la CNE, para ver que las curvas de los precios en el surtidor antes de impuestos y las cotizaciones internacionales reflejan variaciones prácticamente paralelas a lo largo del tiempo. 

  

Por eso es erróneo realizar una comparación entre las variaciones del coste del petróleo crudo y el precio que pagamos por la gasolina, así como el suponer que la traslación de las variaciones del precio de este crudo igualarían en el mismo porcentaje las variaciones en el precio de la gasolina (ya que las cantidades de partida no son homogéneas). Lo que está claro es que el precio de los carburantes se determina principalmente por la cotización de la materia prima (la gasolina, no el petróleo) y por los impuestos que son factores comunes para todos los operadores presentes en España y que representan un 85% del precio final del producto. Por otra parte, los gastos fijos (costes de almacenamiento, transporte, mantenimiento de existencias mínimas de seguridad, comercialización, amortizaciones, etc.) son también similares para todos los operadores, y el margen del mayorista (que es el que permite algunas diferencias en los precios) tampoco influye demasiado ya que el margen neto de un operador puede rondar entre los 1 y 1,5 céntimos de € por litro, y eso apenas representa un 1% del precio final . 

Tampoco puede haber acuerdos entre las compañías para establecer los precios de los carburantes porque eso lo prohíbe la Ley de Defensa de la Competencia y las compañías petrolíferas están obligadas cada vez que se produce una variación de precios en las estaciones a comunicarlo al Ministerio de Industria, que lo publica en su página web y también están obligadas a reportar sus costes y precios regularmente a la Comisión Nacional de la Energía y al MITYC

Entonces, “si todo está tan claro” ¿ por qué si tomamos los últimos precios del carburante (finales de agosto) facilitados por el boletín petrolero de la UE,resulta que España es el segundo país de los 27 de la Unión Europea con el precio más alto de la gasolina (la de 95) y el tramo fijado por las petroleras, sólo está por detrás de Dinamarca? ¿Dónde está “la madre del cordero”? ¿ Acaso serán los impuestos los que arrojan ese componente de mayor peso en el precio final?

Pues tampoco porque España es uno de los países de la UE con la imposición sobre los carburantes más baja. De acuerdo con los datos de la AOP, el valor real de la gasolina de 95 octanos es del 51,71% del coste final y el 48,29% restante se debería íntegramente a los impuestos. El Gobierno español es el cuarto país de la UE que menos grava el precio de los carburantes, por debajo de la media europea, que se sitúa en un  49,8% para la gasolina (Reino Unido aplica una tasa cercana al 58%)  y solamente aplican un menor impuesto que España Chipre, Bulgaria y Luxemburgo

Los precios más bajos antes de aplicar impuestos son los de Reino Unido (que luego aplica el gravamen más alto) y Rumanía, pero observando los precios del gásoleo de tipo A (también sin habérsele aplicado impuestos) vemos que España se encuentra en la séptima posición entre los paises más caros, en vender combustible detrás de Dinamarca, Suecia, Portugal, Grecia, Alemania, ChipreMalta y Reino Unido 

El secreto solo puede estar en la parte que establecen las compañías que está dividida en el coste del combustible (que es similiar en todas ya que se fija en función de la cotización del barril de Brent) y el margen comercial, en el que se contempla la extración, distribución etc…, y ahí es donde  Competencia puso el grito en el cielo en el año 2012 .

Pero bajo el mandato del PP nada se ha hecho para resolver este problema. ¿Están hoy los distribuidores poniéndose las botas? ¿Hay algún dumping oculto y permitido en los precios de los carburantes en España? La prensa ha aireado este tema e incluso nos ha dicho que las gasolineras manipulan los precios los lunes para mejorar las estadísticas . Sea como sea, la realidad es que algo huele a podrido  en el mercado de los combustibles en España,  pero- cosa curiosa-  ningún partido político ha puesto en su programa electoral  el bajar los precios de los carburantes en España y desglosar sus precios de forma CLARA Y PRECISA


Acerca de mrjaen

La curiosidad es lo que me mueve a escribir

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  1. […] Algo huele a podrido en el mercado de los combustibles de España […]

  2. santaklaus dice:

    ¿Luis de Guindos preocupado? ¡Y un cuerno! El que puede hacer algo y no lo hace no está preocupado. Y lo que paguen los ciudadanos se la trae al fresco. A ver si dejamos de mentir. El Gobierno lo permite y el gobierno es responsable. La culpa no es de Zapatero. Ni de la realidad. Es del PP.

    • mrjaen dice:

      Bueno, lo de Luis de Guindos era una introducción al artículo pero no te flauta razón. El PP NO HA HECHO NADA por arreglar este asunto en sus cuatro años de des-gobierno

  3. Javier dice:

    Más cara está la gasolina en Francia que en España. No sé de donde se saca ese informe la UE.

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